Quintana Roo ha registrado un total de 12 casos confirmados de sarampión desde el inicio del brote en 2025 hasta la fecha actual, según reportes locales de salud. Estos casos forman parte del repunte nacional de esta enfermedad altamente contagiosa que afecta a diversas entidades del país.
Las autoridades sanitarias han reforzado las acciones de vacunación en la entidad con la instalación de módulos y macrocentros en puntos estratégicos de varias ciudades, con el objetivo de contener la propagación del virus. Esta medida se suma a los esfuerzos para garantizar el acceso a la vacuna contra el sarampión, la rubéola y la parotiditis, que es segura y gratuita.
El contexto nacional muestra un escenario complejo: México enfrenta un brote extendido de sarampión con miles de casos confirmados y múltiples entidades con transmisión activa del virus. Las autoridades federales han intensificado las campañas de vacunación y reforzado la vigilancia epidemiológica en todo el país para evitar que la propagación continúe en aumento.
El sarampión es una enfermedad prevenible mediante vacunación, pero su alta contagiosidad implica que los casos no vacunados pueden propagar rápidamente la infección en comunidades con cobertura incompleta. Por ello, las estrategias de salud pública se han centrado en ampliar la cobertura de inmunización y en la detección temprana de casos sospechosos para frenar la cadena de transmisión.


