La tormenta tropical Lorena, que se formó el 1 de septiembre de 2025 frente a la costa suroeste de México, se intensificó rápidamente, convirtiéndose en huracán de categoría 1 el 3 de septiembre, con vientos máximos sostenidos de 140 km/h. El sistema dejó lluvias persistentes desde la noche del 2 de septiembre, especialmente en Sonora, donde provocó inundaciones en arroyos y zonas costeras, aunque, en general, se registraron daños menores.
En Baja California Sur, también se reportaron inundaciones, aunque no se detallan los niveles específicos de afectación. Por otra parte, en Tepic, Nayarit, las fuertes lluvias causadas por Lorena provocaron que un hombre quedara atrapado bajo un vehículo durante una inundación, lo que resultó en su muerte. Este trágico incidente evidencia el grado de peligro que representaron las precipitaciones, aun en zonas que inicialmente no parecían ser de alto riesgo.
En conjunto, aunque la tormenta mostró señales de debilidad al entrar en un entorno menos favorable —como aguas más frías y una creciente cizalladura del viento— Lorena causó impactos sensibles en varias regiones del noroeste y occidente del país.


