Este 26 de febrero de 2026, el presidente y director general del Foro Económico Mundial (WEF), Børge Brende, anunció su renuncia tras la divulgación de documentos que vinculan su gestión con el financiero estadounidense Jeffrey Epstein, condenado por delitos sexuales.
Brende, quien estuvo al frente del Foro desde 2017, decidió dejar su cargo luego de que el Departamento de Justicia de Estados Unidos hiciera públicos archivos que mostraban que había participado en varias cenas de negocios con Epstein y se había comunicado con él mediante correos electrónicos y mensajes de texto entre 2018 y 2019. En un comunicado oficial, Brende declaró que había decidido dar un paso al costado “después de una cuidadosa consideración” y afirmó que creía que “ahora era el momento adecuado para que el Foro continuara su importante labor sin distracciones”.
Aunque la investigación interna independiente realizada por la organización concluyó que no existían preocupaciones adicionales más allá de lo ya divulgado, la presión derivada de los vínculos con Epstein y la atención mediática global llevaron a Brende a presentar su renuncia. En su declaración, el ejecutivo también manifestó sentir incomodidad por “estar vinculado a Jeffrey Epstein”, aunque aseguró que sus encuentros fueron en un contexto de negocios y que desconocía el pasado criminal del financiero al inicio de sus interacciones.
La salida de Brende marca un episodio delicado para la organización con sede en Ginebra, conocida por sus reuniones anuales en Davos (Suiza) que congregan a líderes empresariales, políticos y académicos de todo el mundo. Los copresidentes del WEF, André Hoffmann y Larry Fink, agradecieron al exdirector por sus años de servicio y anunciaron que Alois Zwinggi asumirá como presidente y director general interino mientras se selecciona un sucesor permanente.
La revelación de los contactos con Epstein y la renuncia de Brende se producen en un contexto en que otros archivos publicados sobre el caso han suscitado escrutinio internacional sobre las relaciones del financiero con figuras influyentes de distintos ámbitos, generando repercusiones y debates en diversas instituciones alrededor del mundo.
La decisión de Brende de dimitir y las circunstancias que rodean su renuncia forman parte de una creciente atención pública y mediática en torno a los archivos de Epstein y las implicaciones que estos tienen para líderes y organizaciones globales.


