Por Adriana Vera para La Revista de Babbel
Hoy en día existen cerca de siete mil idiomas y se estima que alrededor de todo el mundo hay más
de tres mil lenguas indígenas. La mayoría de ellas están en peligro de desaparecer, entre ellas la
lengua mixteca. En México son 68 las lenguas indígenas, habladas por más de siete millones de
habitantes.
La conservación, fomento y revitalización de estas lenguas es un reto constante para sus usuarios
y para los promotores de las mismas. Lograrlo es de gran importancia pues las lenguas indígenas
son parte de la memoria histórica y del patrimonio cultural de un país.
No se trata solamente de una cuestión romántica: las lenguas indígenas son fundamentales
para el desarrollo e integración de los distintos grupos sociales que conforman un
mismo país. Para la inclusión social y la alfabetización. Representan la identidad e idiosincrasia
de una gran parte de la población de muchos países y por lo mismo, 2019 será el Año Internacional
de Lenguas Indígenas.
Que Alfonso Cuarón haya decidido incluir expresiones en lengua mixteca tiene que ver con una
característica intrínseca de su personaje, con sus recuerdos de infancia. Sin embargo, este detalle
sirve también para dar exposición a una de las tantas lenguas indígenas que hay en México y es
parte de una labor de promoción cultural.
El personaje de Cleo es originario de Oaxaca, un estado ubicado al sur de la República Mexicana.
En Oaxaca se hablan cuatro grupos principales de lenguas indígenas: lenguas zapotecas, lenguas
mixtecas, mazateco y mixe. Según el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), el 34
% de la entidad habla alguna lengua indígena y de cada 100 personas que declararon hablar alguna
lengua indígena, 14 no hablan español.
La gente de la lluvia
La cultura mixteca es una de las más antiguas de Mesoamérica, de la cultura prehispánica y tuvo
su desarrollo entre el siglo XV-II a.C.
El pueblo mixteco se ubicaba al sur de México en donde
tenían un territorio cuya extensión comprendía más de 40.000 km2. Se dividía en tres: Mixteca
baja, que correspondía al noroeste del estado de Oaxaca y al sudoeste del estado de Puebla.
Mixteca alta, al noroeste del estado de Guerrero y al oeste de Oaxaca y, por último, la Mixteca de
la costa, ubicado en la costa chica. Esta última dividía los estados de Oaxaca y Guerrero.
Su mitología se conserva en códices de esa época, escritos en piel de venado o planchas de corteza
de árbol. Por ello, y por los vestigios encontrados, se sabe que los mixtecas eran, sobre todo,
artesanos.
Existen pruebas de sus habilidades milenarias en tallado en madera y en hueso,
fabricación de textiles y arte plumario. También hacían cerámica policromática. Además,
destacaron como orfebres y alfareros.
Tenían una organización cultural a base de aldeas y una pirámide jerárquica que iba del cacique
(en la parte más alta de la misma) hasta los esclavos, pasando por comerciantes, artesanos y
campesinos.
Su religión era politeísta (le rendían honor a varios dioses) y estos, a su vez, eran animistas, lo
cual quiere decir que podían representar incluso lugares o fenómenos naturales. Por eso y por las
características geográficas de la región en la que se ubican, se les conoce como Ñuu Savi, o “gente
de la lluvia”.
Los nahuas llamaron a esta región Mixtlan, Lugar de nubes, o Mixtecapan, País de los mixtecos.
Desde la llegada de los españoles, en el siglo XVI, la zona es conocida como la Mixteca.
La herencia de la cultura Mixteca hoy en día se mantiene en su diversa producción artesanal. Los
integrantes de este pueblo siguen fabricando piezas únicas, como pozahuancos (también conocida
como “enredo”, prenda femenina), jícaras, máscaras y textiles en algodón y lana (servilletas,
cobijas, huipiles, morrales, ceñidores, refajos, bordados, camisas, cotones y rebozos). También
cestería de carrizo y de palma, muebles, velas, cerámica de barro, talabartería, cohetes, cuchillos,
herrería y metates.
Las prendas textiles y la alfarería las realizan las mujeres en sus tiempos libres.
La herrería,
carpintería, cuchillería y talabartería son más bien trabajos masculinos. Todo el trabajo artesanal
se realiza en el ámbito doméstico. Los niños comienzan a aprenderlo muy pronto en su vida, en
ocasiones antes de los seis años. De esta manera, la producción artesanal tiene un papel
fundamental en la economía de la cultura mixteca.
La complejidad de la lengua mixteca
La lengua mixteca (al igual que la zapoteca) tiene como tronco común el otomangue, que está
compuesto de 8 familias. Las lenguas provenientes del otomangue tienen un origen muy
específico que se distingue de la gran mayoría de las lenguas indígenas de América.
Estas tienen
tonos y en muchas de ellas la nasalización tiene un papel fonético. Un dato interesante es que
aunque el zapoteco y el mixteco tengan un tronco común, las mismas se pueden considerar tan
distintas como las lenguas romances de las lenguas germánicas.
El mixteco se divide en tres grupos: el cuicateco, el mixteco y el triqui (o trique). Estas lenguas se
hablan mayormente en la parte occidental del estado de Oaxaca, pero el mixteco también se habla
en las partes colindantes de los estados de Puebla y Guerrero.
Dentro de la lengua mixteca, se distinguen tres tonos: alto, medio y bajo.
El tono con que se
pronuncia una palabra es de tanta importancia que al cambiarlo puede afectar el significado de la
palabra e inclusive cambiarlo a otro completamente distinto. Son tan importantes, que en varias
palabras los tonos se incluyen en la ortografía de la misma. Las vocales que anteceden a los
fonemas m, n, ñ y ng, suelen adquirir un carácter nasal, aunque también se presentan en los
sonidos con doble articulación como ʦ, ⁿd, jn, entre algunos. Además, los tonos pueden cambiar
a otros, antes o después de otro tono.
En el mixteco existen cinco géneros: masculino, femenino, sagrado, animal e inanimado o neutro.
Los verbos pueden tener alguna de tres raíces: imperfecta, perfecta y continua. Para formar una
frase, el orden que se usa es: verbo, sujeto y objeto. Para marcar un negativo se usa en ñá.
En la actualidad, la lengua mixteca es hablada en los estados de Oaxaca, Guerrero y Puebla.
Además (y como consecuencia de las masivas migraciones a los Estados Unidos), se calcula que
solamente en el estado de California, por ejemplo, la lengua mixteca es hablada por
aproximadamente 165.000 personas. A pesar de que estos habitantes hablan distinto en cada
población, bien sea por la pronunciación o por un vocabulario diferente, se puede decir que entre
ellos se entienden.
Por su expansión y diversificación, se dice que la lengua mixteca comprende más de sesenta
dialectos. Los esfuerzos que se han realizado para su estandarización no han tenido los mejores
resultados, pues esta lengua representa un elemento autóctono, que conforma la identidad
cultural de cada uno de estos pueblos. A pesar de eso, el mixteco es una de las diez lenguas
indígenas más vivas y extendidas en México.


