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La caminera : No hay relación entre exigir a las autoridades que protejan a las mujeres y la violencia que un grupo radical ejerce

Dicen... que dicen.

Por La Caminera · 19/03/2023 00:00
La caminera : No hay relación entre exigir a las autoridades que protejan a las mujeres y la violencia que un grupo radical ejerce

Especial / La Revista

No hay relación entre exigir a las autoridades que protejan a las mujeres y la violencia que un grupo radical ejerce contra la propiedad privada y contra los monumentos históricos, además de poner en riesgo la vida de los demás. Digan lo que digan.

Que “no criminalicen” a las mujeres que claman pues que no cometan actos criminales, en calidad de pandillerismo.

Por cierto, están plenamente identificadas las tres cabecillas que mueven la violencia, dos de ellas del partido naranja y una más del guinda cuyo nombre nos reservamos para no entorpecer las averiguaciones que suponemos practicarán las autoridades. Ellas son las que compran martillos, ácido y llevan navajas y cuchillos; pintura roja y aerosol para causar daño a los ojos.

La violencia cometida contra las mujeres a manos de sus parejas, o de quien sea, no puede ser resuelta por la autoridad o por el resto de la sociedad destruyendo el Palacio de Gobierno o la Catedral. No hay forma. Como no hay forma de que cerrando un aeropuerto en la CDMX le devuelvan el empleo a unos trabajadores despedidos. La falacia de querer “llamar la atención” o de “hacerse visibles” es solo una cómoda excusa que se esgrime desde la academia o desde la protesta, para justificar su odio irracional hacia el sexo opuesto, oponerse al orden establecido y hasta enfrentar a quien sea de piel clara. Patrañas. Solo son vándalas arrojadas de la cuna desde temprana edad.

Pues todas ellas ya vieron el camino. Ahora será cuestión de esperar para comprobar: ese es el verdadero saldo de permitir que el vandalismo haga de las suyas en las marchas supuestamente feministas de los días 8 de marzo.

El proceso de descomposición social vuelto excusa —repetimos— para demoler el orden establecido, encuentra el camino libre frente a políticos que cuidan su prestigio o más bien su desprestigio.

Las muertes lamentables de miles de mujeres a manos de varones, no se van a acabar quemando todo. No es el camino. Tampoco ese.

La teoría de las ventanas rotas aplica perfecto en lo que sucedió este 8 m en Yucatán donde un grupo de manifestantes encapuchadas destruyó no solo monumentos y edificios históricos sino que fue contra la propiedad privada al pintarrajear y romper fachadas de negocios a su paso y por donde se les pegó la gana.

¿Querían que volviera el Carnaval al paseo de Montejo? Ya lo tienen. Solo que en aquellas fiestas no se dañaba la Catedral ni tampoco el Palacio de Gobierno o el Ayuntamiento. Menos los monumentos históricos.

El temor de los funcionarios a pagar con su “capital” político si intervenían y contenían los daños, es lo que sin duda prevaleció en la protesta de las mujeres agresivas, causando que se eleve el nivel de agresividad ya que la policía (la de Romero o la de Saidén) no intervino y las dejó hacer de las suyas.

Lo que sigue es que lesionen ya no solo a los policías sino a cualquier ciudadano que se topen en el trayecto de su loca carrera. Ya sucede. Así golpean reporteros y atacan fotógrafos.

Causa pena comprobar que Mérida y el estado van directo a tener gobiernos como los de los demás estados del país. Esas pintas en la Catedral y los daños a fachadas de medios de comunicación y de partidos políticos, nos muestra lo que viene sin que se perciba un cambio de paradigma.

La estela de destrucción se puede seguir exactamente por las calles por donde caminaron las inconformes con la vida, lamentando que algunas madres hayan llevado a sus hijas pequeñas a una concentración que sin duda podía salirse de control. Ver el mal ejemplo garantiza más hechos similares. Muy lamentable que crean que están en lo correcto, sobretodo que quieran que además todos en la sociedad aprueben su peligrosa conducta.

Muy triste engañar con sus causas, válidas quizá, pero no aplicables a la hora de canjear su protesta con el daño a la propiedad privada. El Palacio de Gobierno no es del señor que despacha ahí. Se le dio en todo caso para que lo cuide y no lo ha hecho. El coqueteo frecuente del gobernador con el presidente arroja resultados. Queda claro.

El cálculo que hacen en la oficina del famoso Pilo, asesor en jefe y único guía al que obedece el tiktokero de la 61, consiste en intimidar al alcalde Renán Barrera solo porque a él y a su jefe les parece que el edil “no está haciendo campaña” y le mandan mensajes de toda índole, como sucede con “el amigo Libo”, con Julián Zacarías y con otros personajes de triste memoria como los que quebraron al ISSTEY y que según sabemos, amasaron fortunas tan jugosas que les rinde para vivir 7 horas adelante del horario de Yucatán.

Dicen que el señor Alcalde ya tomó nota de los recados que le mandan desde la tesorería del Poder Ejecutivo y que llegando a la silla, en caso de que así sea, pedirá que le desempolven el expediente del amigo de Felipe Enríquez.

A todas estas… después de ver cómo le dejaron el Palacio… ¿seguirán jugando a la grilla en su diario oficial? Tanto va el cántaro al pozo…

Menuda sorpresa se llevaron las y los invitados a un extraño evento de la CTM a favor del alcalde de Mérida liderado por toda clase de disímbolos “líderes” que anduvieron incluso en la campaña del gordito Marín, así como otros raros especímenes. De verdad que don Reni debe tener un estómago a prueba de balas…

Por cierto, hablando del evento de la CTM, nos mandan a decir que algunas damas asistentes se sintieron fuera de lugar y hasta las trataron como “ganado” ya que sus anfitriones no les avisaron que comerían lonchibom.

Se pudo ver entre los cabecillas de esa asombrosa nueva relación de cetemistas con panistas, a quienes hicieron caer a Angélica Araujo de la gubernatura desde aquel 4 de julio: ni más ni menos que al famoso golpeador “Calín” que al frente de una turba alquilada para la ocasión, le pegaron incluso al entonces diputado Renán Barrera… quien de amplio corazón, no se muestra selectivo en eso de recibir apoyos y le mete a todo.

Aguas con lo que le hacen al señor Joaquín Díaz Mena esos que insisten desde su partido, en querer bajarlo del primer lugar que tiene en las encuestas, menos cuando no hay quien pueda suplirlo.

También es falso el rumor que propalan los haters del hombre de las lagartijas. Su vida familiar está intacta y para nada se parecen a lo que pretenden hacerle creer a los que se dejen.

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