Por: Cristina Padín.
El abuelo pensaba que todo ser de corazón taurino tendría que ver torear a José Tomás alguna vez. Creía de igual modo que una taza de chocolate caliente es algo que se disfruta mucho en la primera tarde del año. Y que toda persona tendría que pasar una noche de san Juan en Galicia. Del mismo modo que recomendaría una visita a un cementerio gallego: es muy especial el respeto y el afecto con el que los gallegos se relacionan con la muerte..
Aquel día de Todos los Santos fue con los nietos a rezar por los que ya no están.. y a encender unas velas..
Después estuvo con los más pequeños y disfrutó una gran tarde hablándoles del Samaín. Al anciano le parecía difícil nadar a contracorriente, por eso procuraba mantener lo nuestro, nuestras tradiciones, mientras saludaba las ajenas.. También en otras partes del mundo valoran toros y flamenco, y eso es fantástico! A los niños les gustaban las calabazas, los disfraces. Les narró sobre Samaín: una celebración gallega. Con origen celta.
Una celebración que cierra la puerta al verano y abre la ventana al invierno.. es la época de la oscuridad, de lo interior..
Y así vivo yo: en noviembre digo adiós al verano
A los que ya no están
A mi familia
A noviembre
A las tradiciones
A mi Galicia y a los gallegos
A I, A, M, F, C, JM, JC, P, B, E y M, T
A Luis
A los abuelos y a mi maravillosa abuela
A las personas con alma
A México


