Llegaron a la isla casi cuando caía la noche.. se quedarían una semana.. Todo les fascinò, tan clara el agua, el sonido de las gaviotas, la vieja escuela antes utilizada, el pulpo, la arena muy blanca…
Hicieron la ruta del faro al día siguiente, tras la aventura de una noche sin luz eléctrica. El sol caía con fuerza abrasadora, y los caminos de tierra serpenteaban entre el verde del campo. Abajo, el mar era azul, infinito, bello…
El viejo farero era taurino. Seguidor en su día de Ordòñez y Dominguín. Les contò historias de tormentas y rezos en la noche, cuentos de flores que nacen en primavera, anécdotas del sacerdote llegando en barca a la isla el domingo…
A los niños les encantò el faro. Se veían las olas rompiéndose en espuma.. la divina playa Melide, el acantilado… Alma y azul! Esa noche era San Lorenzo, verían la lluvia de estrellas… al día siguiente irían a Buraco do Inferno…
Dedicado a la isla de Ons
Dedicado a Cayetano Rivera, suerte en Pontevedra
Dedicado a la plaza de San Lorenzo, a cada ser sintiendo en la piel a Jesús del Gran Poder
Dedicado a mis amigos por este día
Y a los amigos a los que quiero invitar aquí
A mi niño Luis, y a sus hermanos


