Por: Cristina Padín.
Llegaron los mensajes. Y eran idénticos. Ellos los recibieron y se quedaron algo tristes. Fue un minuto. La tristeza era considerada arma no válida para la batalla… No podrían ir. Era lo que decían los mensajes. Los que no recibieron los mensajes estaban alegres. O no. Les dolía una muela. O no. Lo importante era que estaban libres. Decidían sobre sus actos.
Sí fueron.
A la romería de san Marcos. La que se festeja en abril y es bonita. Y es color y es sabor y es calor. Emociones en danza. Carromatos, y la tradición, y flamenco, y la merienda…
Y una tarde de toros.
Se unieron también muchos portugueses. En su tierra también era fiesta. Y cantaron y bailaron y se besaron. Y algunos se amaron y otros se desearon y todos disfrutaron.
Los que no fueron no hicieron nada. No les dejaban. Un día más o un día menos…
Dedicado a san Marcos
A las tradiciones
Al flamenco
Al toreo. A mi querido Juli y a mi querido Alejandro
A las emociones
A mi querido Luis
A Portugal
A mi portuguesa favorita: Rosario
A la libertad
A las personas libres
A Mercedes Talavante: una mujer genial


