“Seis eran los ingredientes más necesarios para cocinar un gran día… Verdad, bondad, alma, respeto, alegría y toreo… así lo creía yo
y así fue… La verdad nos acompañò como siempre, jamás mentimos, aborrecemos la mentira. Con bondad y con alma preparamos leche caliente con cacao y la repartimos entre los abuelos de aquel residencial. Les escuchamos con todo respeto, contaban unas historias muy interesantes… con alegría nos unimos a las actividades que ellos realizaban, cantamos, bailamos…
…y finalmente les hablamos del toreo!
Nuestra pasiòn…
Y todos los ancianos se sintieron felices. Unos añoraban a Ordòñez, otros contaban anécdotas de Manzanares… una señora loaba a Joselito, a varias les encantaba el poder de Juli… Entonces decidimos crear un cartel muy personal… entre todos diseñaríamos un cartel con seis toreros! Y el resultado fue que nos saliò uno muy hermoso compuesto por Belmonte, Paco Camino, David Silveti, José Tomás, Juli y José Garrido… Precioso! Y con ese cartel hicimos unos regalos a los abuelos, les gustaron tanto!
Les obsequiamos libros de Belmonte, fotos de José Tomás, y etcétera y ole y ole…”
El niño terminò de leer su redacciòn y creyò que era lo que habían pedido: original!
Dedicado al toreo, a los que hacen cosas bellas en el toreo, a los matadores mencionados, a los abuelos, a mi abuela, a los que cuidan bien a sus abuelos, y a mi campeón Luis..