El Senado de México ha aprobado la Estrategia Nacional de Seguridad impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum, marcando un avance significativo en su plan para combatir la delincuencia. La estrategia, presentada por el secretario de Seguridad, Omar García Harfuch, busca consolidar las capacidades de investigación e inteligencia, combinando el uso de la Guardia Nacional con el fortalecimiento de las instituciones civiles.
A pesar de este progreso, las leyes secundarias relacionadas aún enfrentan obstáculos en la Cámara de Diputados. Partidos de oposición, como Movimiento Ciudadano y el PAN, han expresado preocupaciones sobre artículos que otorgan amplios poderes a la Secretaría de Seguridad. Estas discusiones se retomarán en un periodo legislativo extraordinario previsto para el verano.
La estrategia de Sheinbaum representa una continuidad con el modelo de “abrazos no balazos” de su predecesor, Andrés Manuel López Obrador, pero con un enfoque más técnico y operativo. Sin embargo, persisten críticas sobre los bajos salarios y el debilitamiento de las policías locales, evidenciando los retos pendientes para lograr una seguridad integral en el país.
Con esta aprobación, el gobierno de Sheinbaum da un paso importante en su compromiso por mejorar la seguridad en México, aunque aún enfrenta desafíos significativos en la implementación completa de su estrategia.


