… de las estrellas que cada noche se acercaban a la Luna una era la más curiosa. También la más pequeñita. Inquieta e intensa sentía unos grandes deseos de aprender, gran curiosidad por el arte y todo lo bello..
Aquella madrugada le preguntó a las otras por algo que había visto… una finca llamada algo tan lindo como El Freixo.. allí muchas noches pudo ver el cantar de un capote susurrante, un lance y un millón de lances de arte…
Le explicaron las estrellas que era El Juli, en su finca. Toreando. Entregado a una pasión que desde niño aceptó. Cientos de años de historia en el cuerpo de un joven de aspecto casi adolescente. Le dijeron que era único..
.. que parecía de otro mundo. Alguien capaz de entender el lenguaje de cada burel, alguien que conquistó todas las cimas a la edad en la que muchos juegan a imaginar. Alguien con verdad. Valor. Entrega. Y, muy importante, humildad!
Y la estrellita comprendió.. y lloró lágrimas de emoción contemplando aquella muleta y la muñeca de aquel matador escribiendo en el suelo versos de torero! Grande Julián, siempre raza, bondad, inteligencia, nobleza! Tanto!
Dedicado a Juli, por tener el amor propio de darlo siempre todo teniéndolo todo. Gracias por ser así, pronta recuperación
A Manuel Díaz, el Cordobés, gracias por estar y pronta recuperación
A la madre, hermana, hermano, padre, esposa, hijos, sobrinos, familiares y seguidores de Juli
A mis Ana, Hugo y Jose. Os adoro
A mi pequeño Luis
Al toreo. A mi torero preferido


