La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, negó este miércoles 18 de marzo de 2026 su intención de utilizar tiempos oficiales para promover los cambios propuestos en su “plan B” de reforma electoral, específicamente en relación con el proceso de revocación de mandato. Durante una conferencia matutina, Sheinbaum explicó que, bajo la normativa actual, el Ejecutivo no puede promover ni hablar a favor de la revocación de mandato ni de sí misma. Por esta razón, el cambio propuesto busca eliminar este veto, permitiendo que el presidente pueda expresar su opinión sobre este proceso constitucional.
“No se trata ni de usar tiempos oficiales, sino sencillamente que puedas hablar. ¿Cómo es que estás sujeto a revocación de mandato y no puedes hablar?”, declaró la mandataria, subrayando que lo único que se pretende es permitir la libre expresión del titular del Ejecutivo. No obstante, Sheinbaum insistió en que esto no abre la puerta para que el presidente haga uso de medios de comunicación oficiales como la televisión o la radio, lo que podría interpretarse como un abuso de recursos públicos.
Este cambio forma parte de un paquete más amplio de reformas enviadas al Senado para su análisis. Además de la modificación relacionada con la revocación de mandato, el “plan B” contempla la reducción de los salarios de los consejeros del Instituto Nacional Electoral (INE) y de los magistrados de tribunales electorales, así como la disminución de recursos destinados a los congresos locales.
El contexto de estas reformas subraya las tensiones políticas en torno al proceso electoral y la revocación de mandato, que ha sido un tema de debate en el país desde que se incluyó en la Constitución. La presidenta afirmó que lo que se busca no es interferir en el proceso, sino simplemente garantizar que todos los actores políticos puedan participar en el debate público de manera justa y equitativa.


