Por: Cristina Padín.
El faro regalaba sus destellos de luz.. Como cada noche. Día a día, mes a mes. Agosto agostaba las noches gallegas de calor y de leyendas. Tierra meiga que adora la magia. Hablaban, aquel día, de toros…
Sobre una playa escondida.. Azul y paz..
Talavante, decían, es la pureza y lo blanco, el color y el silencio, el sonido y la verdad. Es el toreo que fascina, un beso sereno, un momento en el tiempo, mil recuerdos, mil sabores, mil pasiones.
Talavante es una lección de historia y de música. Digan lo que digan.. Un pedazo de sabiduría taurina. Esperanza en la niebla. Mago de la franela. Un capote de arte. Es el alma. Es él.
Y el faro iluminaba. Alejandro es un faro…
A mi mago Talavante
A los faros
A M, que adora los faros
A Luis
A JM
A JC
A I, para que se anime a ver a Talavante
A nosotros, chicos
Al toreo
A la verdad
Y la valentía


