El gobierno de Estados Unidos, bajo la administración de Donald Trump, ha implementado una nueva tarifa de US$ 100.000 para las solicitudes de las visas H‑1B a partir del 21 de septiembre de 2025. Esta medida representa un aumento drástico respecto a los costos anteriores, que rondaban los US$ 1.500 por solicitud.
La visa H‑1B permite que empresas estadounidenses contraten temporalmente a trabajadores extranjeros con habilidades especializadas, como los profesionales de la tecnología, la ingeniería y otros campos STEM (ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas). De los beneficiarios de estas visas, India es el país que más trabajadores calificados aporta; en 2024 representó aproximadamente el 71 % de las visas aprobadas para este tipo de trabajadores.
El gobierno indio ha advertido que dicha tarifa podría tener “consecuencias humanitarias” al perturbar la vida de muchas familias. Agregan además que la movilidad laboral calificada ha “contribuido enormemente” al desarrollo de ambas naciones.
Por otra parte, empresas tecnológicas, firmas de consultoría global y otras corporaciones que dependen del programa H‑1B han expresado preocupación por el impacto económico y operativo de esta medida. Para algunas de ellas, el nuevo cargo podría implicar costos extraordinarios anuales. Se ha pronosticado también que podría intensificarse la automatización, así como una tendencia a buscar talento en países más cercanos o en aquellos con menores barreras.
Finalmente, aunque la tarifa entró en vigencia el 21 de septiembre, se aclaró que solo aplicará a nuevas solicitudes del visado H‑1B. Las renovaciones y visados ya aprobados antes de esa fecha no están sujetas al nuevo impuesto.


