Por: Cristina Padín.
Ypreguntó el que tenía diez años al que tenía sesenta qué significaba aquello de que la vida es puro teatro.. Y el hombre, que era culto y sabio, le habló de muchas cosas.. Sin prisa, sin pausa, con ritmo, con compás..
De Valle-Inclán, y los esperpentos que gustan y hacen pensar; de las dudas existenciales del gran Shakespeare.. del amor de Julieta y también del de Romeo.. De la angustia que se desprendía en el salón de Bernarda Alba..
…de don Juan Tenorio.. de esas obras que tan bien interpretan hoy mujeres que hablan de las mujeres que limpian (tan necesario y útil su labor); de VoxPopuli, que habla del peligro de la ultraderecha en el mundo..
Habló de escenas, diálogos, monólogos.. el silencio, el telón, la ovación… de la libertad que nos otorga el teatro. De la cultura. De la riqueza que nos regala la
cultura. Habló de la pobreza de ser absurdo…
No del teatro del absurdo, que es genial. De la pobreza que implica no ser libre, no saber pensar… creerse el falso teatrillo de los que juran que perder es ganar, por ejemplo. Habló mucho y habló bien…
Más verdad, más teatro.. menos batallitas y más palabra real..
Y el que tenía diez años quiso ir al teatro, de los manipuladores y mentirosos ya no se fiaba nunca, y acudió a presenciar El príncipe feliz. Era valiente. Y el que tenía sesenta también..
Día Mundial del Teatro
A la cultura y a la libertad
A los Monzels
A mi querido Luis
A la palabra
A la valentía
A mi amigo Alejandro Fermín
A JC, JM, F, I, B
A B y M
A cada autor mencionado. Gracias!


