Un terremoto de magnitud 7.8 registrado este lunes en el sur de Filipinas dejó al menos 19 personas muertas, 12 desaparecidas y 134 heridas, de acuerdo con el balance difundido por el portavoz de Defensa Civil, Junie Castillo. El movimiento telúrico afectó principalmente a Mindanao, la segunda isla más grande del país, donde también se han reportado más de 130 réplicas, algunas de ellas con magnitud de hasta 6.7.
El sismo fue detectado a las 7:37 de la mañana, hora local, a unos 24 kilómetros al suroeste de la isla filipina de Burias. Las autoridades informaron que alrededor de 10 mil familias resultaron afectadas en las zonas más golpeadas, donde se registraron daños en escuelas, supermercados y centros comerciales. Algunos medios regionales elevaron la cifra de fallecidos a 32, principalmente por caída de escombros y deslizamientos de tierra.
El Departamento de Educación ordenó brindar apoyo de emergencia a 6 mil 224 colegios afectados en cinco regiones de Mindanao. Como medida preventiva, las clases fueron suspendidas para aproximadamente 3.2 millones de estudiantes, justo en el inicio del ciclo escolar 2026-2027.
El Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia en Filipinas informó que está listo para apoyar la respuesta de emergencia del gobierno y señaló que la “seguridad de los estudiantes y docentes” es su “máxima prioridad”. El organismo también indicó que monitorea reportes de fallecimientos, incluidos niños, y que movilizará asistencia en salud, nutrición, agua, saneamiento, protección infantil y apoyo educativo para mantener la continuidad del aprendizaje durante la emergencia.
El presidente Ferdinand Marcos afirmó que las autoridades “están coordinando la respuesta y la vigilancia ante desastres en todas las áreas afectadas”. En varias zonas también se reportaron interrupciones en los servicios de electricidad y telecomunicaciones, mientras que el aeropuerto internacional que sirve a la ciudad de General Santos canceló 17 vuelos durante la mañana, aunque posteriormente continuó operando para vuelos gubernamentales, militares y humanitarios.
Tras el sismo, Filipinas y otros países del Pacífico cancelaron la alerta de tsunami que permaneció activa durante cerca de ocho horas. Durante ese periodo se registraron olas de hasta 1.48 metros sobre el nivel del mar. El archipiélago filipino se encuentra en el Anillo de Fuego del Pacífico, una zona de alta actividad sísmica y volcánica donde cada año se registran miles de terremotos, la mayoría de intensidad moderada.


