Un tiroteo durante la misa matutina en la escuela católica de la Anunciación en Minneapolis dejó como saldo la muerte de dos niños de 8 y 10 años y 17 personas heridas, la mayoría menores de edad. De acuerdo con la policía local, el atacante disparó contra los asistentes desde el exterior de la iglesia antes de quitarse la vida.
El jefe policial Brian O’Hara informó que el agresor, identificado como Robin Westman, de 23 años, llegó armado con un rifle, una escopeta y una pistola, todas adquiridas legalmente. Los disparos atravesaron los ventanales del templo cuando los alumnos participaban en la ceremonia religiosa. Tres adultos mayores que estaban presentes también resultaron heridos.
Las autoridades confirmaron la existencia de un manifiesto y videos preparados por el atacante para difundirse en internet, los cuales contenían mensajes perturbadores, expresiones de odio religioso y referencias a ataques previos. El material fue retirado de plataformas digitales como parte de la investigación en curso. El FBI abrió un expediente bajo la tipificación de terrorismo doméstico y delito de odio contra la comunidad católica.
El alcalde Jacob Frey calificó el ataque como “un acto deliberado de violencia contra niños y fieles”, mientras que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ordenó que las banderas ondeen a media asta en edificios públicos como señal de duelo. El papa León XIV, primer pontífice estadounidense, manifestó su profunda tristeza por la tragedia.
La comunidad escolar y religiosa permanece en estado de conmoción mientras se llevan a cabo las investigaciones. Líderes locales y federales reiteraron la urgencia de reforzar medidas de seguridad y abordar de manera integral la violencia armada en el país.


