Un trágico tiroteo ocurrió la noche del miércoles 1 de enero de 2025 frente al club nocturno Amazura, ubicado en el distrito de Queens, Nueva York. El incidente dejó un saldo de diez personas heridas, en un ataque que ha conmocionado a la comunidad local.
El tiroteo tuvo lugar alrededor de las 23:20 horas, cuando un grupo de aproximadamente 80 personas esperaba en la entrada del club para asistir a una fiesta privada. Según los primeros reportes, al menos dos hombres armados se acercaron a la multitud y comenzaron a disparar indiscriminadamente, efectuando más de 30 disparos. El evento fue descrito como caótico, con personas intentando refugiarse y gritando mientras los disparos continuaban.
Entre las víctimas, seis mujeres y cuatro hombres, con edades comprendidas entre los 16 y los 20 años, fueron alcanzados por las balas. Afortunadamente, ninguna de ellas sufrió heridas que pusieran en riesgo su vida. Las personas lesionadas fueron trasladadas rápidamente a hospitales cercanos, donde recibieron atención médica. Hasta el momento, las autoridades han informado que todas se encuentran en condición estable y se espera su recuperación.
Tras el ataque, los agresores huyeron del lugar en un sedán de color claro. A pesar de que las autoridades han desplegado un amplio operativo en busca de los responsables, hasta el momento no se ha logrado su captura ni se ha establecido un motivo claro para el ataque. Las investigaciones preliminares sugieren que podría estar relacionado con actividades delictivas locales, pero se descarta cualquier vínculo con terrorismo.
El club nocturno Amazura, conocido por su capacidad para más de 4,000 personas y sus eventos de música en vivo, ha sido cerrado temporalmente mientras se realizan las investigaciones correspondientes. La escena del crimen fue asegurada por una fuerte presencia policial, y los detectives continúan recolectando evidencias y revisando grabaciones de cámaras de seguridad para identificar a los responsables.
Este incidente ha generado preocupación en la comunidad de Queens, que exige mayores medidas de seguridad para prevenir futuros episodios de violencia. Vecinos y comerciantes de la zona han expresado su consternación, calificando el ataque como un acto de violencia que empaña el inicio del año nuevo.
El Departamento de Policía de Nueva York ha pedido a cualquier persona con información sobre el tiroteo que se acerque a las autoridades para colaborar con la investigación. Además, se ha reforzado la vigilancia en los alrededores de locales nocturnos para garantizar la seguridad de quienes frecuentan estos lugares.
Este tiroteo subraya la necesidad de tomar acciones más contundentes para combatir la violencia armada en la ciudad, un problema que sigue afectando a comunidades en todo el país. Mientras tanto, las víctimas y sus familias continúan recibiendo apoyo médico y emocional, y la comunidad se une en un llamado para que la paz y la seguridad prevalezcan en el área.


