Volvió la alegría a la plaza de toros de Palencia y lo hizo en forma de público con un entradón que hacía recordar al aspecto de hace algunos años. Faltó poco para que se llenara el tendido con un número de espectadores que casi duplicaron a los que entraron en la temporada pasada y eso ya es un triunfo.
Triunfo que por otra parte se le escapó a Pablo Hermoso de Mendoza en su primero actuación debido únicamente a los reiterados pinchazos con el rejón de muerte. Una faena por la que sin duda hubiera obtenido dos orejas ante un gran toro de El Capea que ¡!!vaya temporada está realizando!!!. Un toro con cuajo y que embistió desde el primer acto. BARRABAS fue el encargado de atemperar esas primeras acometidas y pronto lo tenía encelado en la cola, galopando alegre por el anillo del ruedo. El caballo midió la embestida y acompasó el galope al del toro para colocarlo en suerte y recetarle los dos rejones de castigo que cayeron en todo lo alto. Después vendría la mejor versión de BERLIN, clamoroso en el galope de costado con el toro embistiendo a la cola y con los continuos cambios por los adentros rematando la suerte y cambiando el sentido del galope. Máximo ajuste ante un toro que aunque cortaba la embestida en algunos lances, siempre embestía con codicia. Una banderilla atacando desde la tablas y metiendo el pecho y la segunda al sesgo, pegados a tablas fueron su seña de identidad donde volvió a mostrar que posee el galope de costado más elegante del toreo. JANUCA cerró el tercio con un toreo ahora más circular y más en corto, metiendo al toro en la rosca del estribo y girando y aguantando las embestidas. También tuvo instantes de toreo largo al hilo de las tablas pero con la espalda hacia el toro, al contrario que la lleva BERLIN, para dar variedad a la lidia. Continuó a gran nivel la lidia con el casi debutante IGNORADO, muy bien en las banderillas cortas que dejó en un puño y valiente también a la hora de permitir a su jinete realizar la suerte del teléfono. Con la plaza rendida, llegaron los pinchazos y la disolución de todo lo acontecido con anterioridad quedando el silencio como marcador de una faena de dos orejas.
No obstante, si se escapó en la primera, no sucedió así en el cuarto, otro bravo toro de El Capea al que Pablo cuajó de principio a fin en una de las faenas más redondas de la temporada y de las de más contenido. Decimos contenido en cuando a duración y esto da más posibilidades de ver a durante más tiempo a caballos como DISPARATE o DONATELLI o ver la suavidad con la que giró de inicio un CHURUMAY que templó perfectamente los primeros instantes del toro. Lo midió con un solo rejón de castigo y se le entregó en bandeja de plaza a DISPARATE para que volvió a desplegar un completo repertorio de toreo. Y no solo fue su personal hermosina que la hubo y muy medidas. Hubo mucho toreo en redondo, marcando con el pecho y pasándose los pitones por la barriga midiendo los espacios a la perfección. Hubo dos banderillas de poder a poder donde el caballo jugó y se gustó con el toro dejándoselo llegar en todas las suertes y en todas las evoluciones realizadas. Cada reunión y cada embroque fue una pintura de expresividad y de sentimiento torero. También DONATELLI estuvo a gusto con el bravo toro, le llegaba a la cara, lo cuarteaba y salía de la suerte rematando con piruetas, muy celebradas y muy repetidas porque el toro lo permitía. Faena de muchos quilates y encima luchando contra el bocadillo y que tuvo un final frenético con las tres cortas colocadas sobre IGNORADO, y puestas en el toro sin solución de continuidad, sin dejar espacio entre una y otra y aprovechando la franca embestida del buen Olviado. Acertó Pablo al segundo embroque y el toro que tuvo una muerte brava y digna dobló sin puntilla desbordando el tendido de pañuelos y concediendo la presidencia el doble trofeo que le otorgaba su treceava puerta grande en este Coso de Campos Góticos, donde solamente en tres ocasiones lo ha abandonado a pie.


