Morante de la Puebla y Joselito Adame han compartido el triunfo en la segunda corrida
de la Temporada Grande, cortando oreja por coleta. Grandes han sido las emociones
en una tarde donde la afición vibró con el capote y muleta de Morante de la Puebla
tras la faena a su segundo, dimensionándose el poder de Joselito Adame que estuvo
con entrega en su lote.
Ernesto Javier “Calita”, firmó lo mejor con su segundo, con
muletazos de clase ante un astado que fue a menos y que terminó por irse vivo tras las
fallas con la espada.
“Greco”, de 480 kilos, de Bernaldo de Quirós, el abre plaza para Morante de la Puebla,
que saltó al callejón sin dejar daño alguno a su paso.
Con el capote breve estuvo el
de la Puebla del Río, y con la muleta cuajó buenos muletazos a un toro que tuvo poca
fuerza posiblemente por el salto al callejón, aún así, la clase quedó manifiesta, y por ello,
aunque aislados, tuvieron la templanza por el derecho los trazos que firmó el torero.
División de opiniones al término de su actuación.
“Palomero”, de 555 kilos, segundo de la tarde, para Joselito Adame, que saludó con larga
cambiada de rodillas para después fundirse en un buen saludo capotero con verónicas
acompasadas.
Un quite por gaoneras provocó la reacción del tendido que reconoció
el buen toreo de Adame. Poco a poco fue extrayendo los muletazos al de Bernaldo de
Quirós, que terminó por entregarse, cuajándole muletazos de mucha calidad por el pitón
derecho, y así reflejarse el poder, madurez, y evolución del torero. Naturales de gran
empaque al correr la mano izquierda dieron continuidad a la buena labor del hidrocálido,
que se adornó con las luquecinas en los pasajes finales, rubricando de efectiva estocada
para cortar una oreja.
“Destino”, tercero de la tarde, de 530 kilos, y primero del lote de Ernesto Javier “Calita”,
que bregó con torería. En su trasteo muleteril quedó el esfuerzo grande del torero,
que con poder y verdad extrajo buenos muletazos ante un ejemplar agarrado al piso.
Morante de la Puebla y Joselito Adame han compartido el triunfo en la segunda corrida
de la Temporada Grande, cortando oreja por coleta. Grandes han sido las emociones
en una tarde donde la afición vibró con el capote y muleta de Morante de la Puebla
tras la faena a su segundo, dimensionándose el poder de Joselito Adame que estuvo
con entrega en su lote. Ernesto Javier “Calita”, firmó lo mejor con su segundo, con
muletazos de clase ante un astado que fue a menos y que terminó por irse vivo tras las
fallas con la espada.
“Greco”, de 480 kilos, de Bernaldo de Quirós, el abre plaza para Morante de la Puebla,
que saltó al callejón sin dejar daño alguno a su paso. Con el capote breve estuvo el
de la Puebla del Río, y con la muleta cuajó buenos muletazos a un toro que tuvo poca
fuerza posiblemente por el salto al callejón, aún así, la clase quedó manifiesta, y por ello,
aunque aislados, tuvieron la templanza por el derecho los trazos que firmó el torero.
División de opiniones al término de su actuación.
“Palomero”, de 555 kilos, segundo de la tarde, para Joselito Adame, que saludó con larga
cambiada de rodillas para después fundirse en un buen saludo capotero con verónicas
acompasadas. Un quite por gaoneras provocó la reacción del tendido que reconoció
el buen toreo de Adame. Poco a poco fue extrayendo los muletazos al de Bernaldo de
Quirós, que terminó por entregarse, cuajándole muletazos de mucha calidad por el pitón
derecho, y así reflejarse el poder, madurez, y evolución del torero.
Naturales de gran
empaque al correr la mano izquierda dieron continuidad a la buena labor del hidrocálido,
que se adornó con las luquecinas en los pasajes finales, rubricando de efectiva estocada
para cortar una oreja.
“Destino”, tercero de la tarde, de 530 kilos, y primero del lote de Ernesto Javier “Calita”,
que bregó con torería. En su trasteo muleteril quedó el esfuerzo grande del torero,
que con poder y verdad extrajo buenos muletazos ante un ejemplar agarrado al piso.


