En la Feria de Lagos de Moreno: Triunfo contundente de Arturo Macías, una oreja para Silveti y Pimentel, a una gran corrida de CORLOMÉ.
Ante una magnífica entrada, en el coso Charro Taurino Santa María dentro de la tradicional feria de Lagos de Moreno, Jalisco, en la que resultó triunfador el acalitense Arturo Macías, para salir en hombros acompañado del ganadero de Corlomé. En tanto que Diego Silveti alcanzó a cortar una oreja del toro que cerró plaza y el rejoneador Luis Pimentel, también cortó un apéndice.
Se lidiaron toros de la ganadería jalisciense de Corlomé, dos de ellos para rejones, siendo estupendos todos, sobresaliendo el tercero de la lidia a pie, que fue indultado, de nombre “Colibrí”.
El rejoneador tlaxcalteca Luis Pimentel, a su primero le cortó una oreja, tras haber sufrido un fuerte susto al iniciar su faena, resultando desmontado. Y en su segundo, fue aplaudido para dar la vuelta al ruedo con los forcados.
Los Forcados Amadores de México han tenido una buena actuación logrando su primera pega de cara al segundo intento y la segunda, mejor que la primera.
En la lidia a pie, Arturo Macías, a su primero le cuajó una entusiasta faena con temple y calidad para matar bien a “Caprichoso” y con ello cortar dos orejas. En su segundo, llamado “Colibrí”, número 50 y con 475 kilos, un estupendo astado, al que Arturo lo capoteó con variedad, sobre todo en un quite por navarras. Al iniciar la faena de muleta empezó a caer un fuerte aguacero y bajo esas circunstancias, Macías, con mucho deseo de triunfo, hizo el toreo variado, enjundioso y templado, por los dos perfiles. Así siguió dándose gusto toreando en un auténtico barrizal. Vino la petición de indulto y este se concedió, por lo que el astado regresó a los corrales y Arturo dio triunfal vuelta al ruedo con los máximos trofeos simbólicos.
Diego Silveti, en su primero ha tenido una buena actuación con el capote y mejor ha estado con la muleta, en una faena atemperada y con calidad por ambos pitones. Malogró todo lo hecho con la espada y fue silenciada su labor.
Al segundo de su lote, llamado “Campero”, DIEGO le echó valor y profesionalismo al encontrase el ruedo hecho un lodazal, Silveti lo capoteó con gusto, pero su faena de muleta ha tenido, además de talento, mucha gracia, clase, elegancia y torería, por ambos perfiles. La gente lo entendió así, mató al segundo viaje y se le concedió una oreja.


