Sic Sac, por: M.A. Elda Clemente Reyes.
El nuevo gobierno que encabeza Layda Elena
Sansores San Román, inicia con un buen nivel de aprobación y compromisos por
cumplir. Además, las expectativas que ha generado entre la mayoría de la
población son muy elevadas y se espera resultados en un plazo breve.
Su mensaje en la toma de protesta en
alusión a la transformación que requiere el estado y su anhelo de ver una península
unida “tres estados pero una sola península”, donde las diferencias ideológicas
se hagan a un lado para dar paso a la suma de esfuerzos entre los gobernadores
de Campeche, Yucatán y Quintana Roo, no es un sueño guajiro.
Sin embargo, al inicio de esta
administración existen desafíos por superar que menciono a continuación: Campeche
tiene en seis de ocho indicadores (crecimiento, empleos formales generados,
pobreza laboral, informalidad, desigualdad laboral y ocupación), “focos rojos”
y en los dos restantes (productividad y deuda pública), se ubica en amarillo, de acuerdo al último reporte de México Cómo
Vamos. Durante 2020 su meta anual de crecimiento era de 4.5 por ciento, y solo
alcanzó -7.4 por ciento.
La entidad también se quedó corta en la
generación de empleos durante el primer trimestre de 2021. La pobreza
incrementó a 41 mil 500 personas, mientras que en pobreza extrema la cifra es
de 29 mil 200 en 2020 de acuerdo al Consejo Nacional de Evaluación de la
Política de Desarrollo Social (CONEVAL).
De este tamaño es el reto para los
nuevos funcionarios de la 4T que ya despachan en las oficinas públicas, sacar
del despeñadero a Campeche no es fácil pero tampoco es imposible revertirlos
gradualmente con la detonación de rubros como el turismo, el campo y la pesca, entre
otras propuestas que permitan alcanzar un superávit primario fiscal para evitar
el deterioro de la estabilidad macroeconómica.
Layda se reunió con el secretario de
Hacienda, Arturo Herrera Gutiérrez, con el objetivo de integrar el presupuesto
del 2022 el cual estará encaminado a la recuperación económica.
En
estos momentos en que se está definiendo cómo será la nueva relación entre el
gobierno entrante y el sector productivo, las pequeñas empresas, que
representan la mayoría de la economía, tienen una gran incertidumbre y
preocupación.
La pandemia
del Covid-19 echó abajo muchos de los avances alcanzados, sacudió los cimientos
del sistema de salud y ha sembrado temores en el horizonte.
Consolidar un régimen inclusivo que
represente a todo el pueblo, es la idea principal de la nueva administración. En
lo personal, lo veo como una forma de agrupar criterios, objetivos y metas,
donde las voces de todos sean escuchadas, incluidas, respetadas y tomadas en
cuenta. Que así sea.
Después del
anhelado triunfo desde hace 24 años ¿Qué sigue ahora? Los tomadores de decisiones de la esfera pública
requieren una planeación integral, que impacte a todos los grupos de la
población. Es importante tener claro las medidas en materia económica en los
siguientes años y que las políticas públicas atiendan las necesidades reales de
la gente.
Arrancar el
primer tramo sin una misión clara y sin un crecimiento económico sostenido, es
demasiado arriesgado, no se podrán cumplir las promesas de campaña, se
incrementará el descontento social y políticamente se reducirá la popularidad
de la gobernadora.
La tarea es grande.


