Washington, EE. UU.— El presidente Donald Trump desvió la atención pública del creciente escándalo en torno a Jeffrey Epstein al acusar al expresidente Barack Obama de intentar un golpe de Estado en 2016. Durante una conferencia en la Casa Blanca con el presidente filipino Ferdinand Marcos Jr., Trump calificó a Obama de “líder de una conspiración traidora” y sugirió que Hillary Clinton y Joe Biden también estuvieron involucrados. Estas declaraciones se produjeron tras la reciente revelación de documentos desclasificados que vinculan a figuras políticas con Epstein. Trump instó al Departamento de Justicia a investigar a sus predecesores por presuntos intentos de manipular las elecciones de 2016. Su oficina también compartió un video generado por inteligencia artificial que muestra a Obama siendo arrestado por el FBI, lo que ha sido ampliamente criticado como una táctica distractora.
El Departamento de Justicia, bajo la dirección de la fiscal general Pam Bondi, ha anunciado que interrogará a Ghislaine Maxwell, exasistente de Epstein, actualmente condenada a 20 años de prisión por tráfico sexual de menores. Maxwell podría proporcionar información clave sobre las redes de abuso sexual, aunque su cooperación podría implicar una reducción de su sentencia. Trump había prometido anteriormente hacer públicos los documentos relacionados con Epstein, pero hasta ahora no ha cumplido con esa promesa.
Las acusaciones de Trump y Gabbard han sido rechazadas por la oficina de Obama como “absurdas” y “sin fundamento”, citando un informe bipartidista del Comité de Inteligencia del Senado de 2020 que no encontró evidencia de una conspiración para sabotear su presidencia. Sin embargo, estas afirmaciones han generado una nueva ola de especulaciones y controversias en torno al caso Epstein.
Mientras tanto, la comunidad internacional sigue esperando transparencia en el caso Epstein, con muchos cuestionando la falta de acción concreta por parte de la administración Trump. El presidente ha enfrentado críticas tanto de sus partidarios como de sus detractores por no abordar adecuadamente el escándalo.


