a empresa estadounidense Tupperware Brands, famosa por sus icónicos recipientes de plástico para almacenar alimentos, ha presentado oficialmente su solicitud de bancarrota bajo el Capítulo 11 en el Tribunal de Quiebras de Delaware. Esta decisión llega después de una lucha prolongada contra la caída de sus ventas y la creciente competencia en el mercado. La compañía, que durante décadas fue líder en el sector de envases, no logró adaptarse al cambiante entorno digital y al aumento de productos más baratos y ecológicos.
Tupperware alcanzó su auge en la década de 1950, cuando las “fiestas Tupperware” se convirtieron en un fenómeno social y comercial en Estados Unidos, ofreciendo a las mujeres una vía de independencia económica. Sin embargo, con el paso del tiempo, su modelo de ventas directas perdió relevancia frente a plataformas de comercio en línea como Amazon y Walmart, lo que impactó significativamente sus ingresos. En los últimos años, la compañía enfrentó problemas de liquidez y acumuló una deuda de más de 700 millones de dólares.
A pesar de intentos recientes por modernizar sus operaciones, como la reestructuración de su equipo directivo en 2023, la empresa no logró revertir su situación. Su directora ejecutiva, Laurie Ann Goldman, explicó que este proceso de quiebra busca “proporcionar la flexibilidad necesaria para explorar alternativas estratégicas”, incluyendo la posible venta del negocio.


