Por: Cristina Padín.
Aquel 27 de junio el Genio decidió hacer un poco de magia. Y pintó de color azul los bancos de la Aldea. A los vecinos aquella idea les fascinó. Adoraban la belleza.. y la verdad..
La Aldea era taurina y flamenca. Vivía al lado del mar. Era un lugar de costa. Aquel último lunes de junio todavía respiraba tranquilo y en calma. El Genio invitó a los toros a todos los que quisieron ir…
Bueno.. en realidad únicamente a los que eran sinceros. Ofreció a todos una bebida, y el que era mentiroso adquirió un tono de piel muy raro. Feo. No hermoso como el color de los bancos…
Después los demás se fueron a disfrutar la corrida. Y este cuento, de honestidad y de mar, ya se ha acabado.
A genios y magos
A los días de junio
A Luis
A cada niño empezando el veraneo
Al toreo
A Albriux
Y a la verdad


