Por: Cristina Padín.
Era 18 de octubre. Octubre es melancólico.. y cierra el verano. El verano había sido fabuloso y al que cumplía años le regalaron entre otras cosas un cuaderno con hojas en blanco. Blanco: el color de los sueños, de lo que puede ser, de lo que hay que trabajar.. Trabajar era algo que hacía mucho el que cumplía años.. y trabajaba muy bien. Muy bien: es decir, con entrega, con verdad..
Verdad es!… y muy cierta, no como esas mentiras que cuentan algunos que presumen de hacer y nunca hacen nada. Nada es lo contrario de todo, y el que cumplía años lo hacía todo con emoción y con alma. Con alma todo es posible, sin ella todo es sin ser. Ser de ley: así era el que cumplía años. Años y meses y semanas con arte y valentía…
Ya sabía la Luna de octubre que en su cuaderno de hojas blancas apuntaría él sobre versos de bondad y acciones de generosidad. Y alguna canción flamenca..
Al 18 de octubre
A mi amigo José María, que cumple hoy
A la verdad
A Arantcha y a Luis
A Natalia
Al color blanco
A las personas valientes
A las personas generosas
A los cuentos
A las canciones flamencas
Y al toreo


