La Fiscalía española ha solicitado una pena de un año de prisión y el pago de una multa de 2.880 euros (aproximadamente 3.400 dólares) para un aficionado del Real Oviedo, acusado de proferir insultos racistas hacia Kylian Mbappé durante un partido de LaLiga celebrado el 24 de agosto de 2025 en el estadio Carlos Tartiere. Según informó la agencia EFE, el Ministerio Público también ha exigido que el hincha indemnice al jugador con 2.000 euros (unos 2.400 dólares) por los daños morales causados.
Los hechos ocurrieron en el minuto 37 del encuentro, cuando Mbappé celebró su primer gol del partido. Durante esa celebración, el acusado, visiblemente alterado por el consumo de bebidas alcohólicas, lanzó gritos de menosprecio racista hacia el futbolista. Además, realizó gestos y sonidos imitando a un mono, una actitud claramente ofensiva que ha provocado gran indignación tanto en el ámbito deportivo como en el social.
La Fiscalía ha presentado las conclusiones provisionales ante el Tribunal de Instancia número 1 de Oviedo, que ahora deberá fijar la fecha para el juicio. A pesar de que el acusado ha reconocido la atenuante de embriaguez, la Fiscalía considera que la conducta del hincha merece una sanción severa.
Este incidente no solo causó una gran repercusión en el ámbito local, sino que también alcanzó una audiencia mundial. Según la Fiscalía, las imágenes de los insultos fueron captadas por las cámaras de un programa de televisión y rápidamente se difundieron en las redes sociales, especialmente en la plataforma X (anteriormente conocida como Twitter), donde lograron superar las 300.000 visualizaciones en pocas horas. El impacto de los hechos fue aún mayor cuando los medios de comunicación digitales y los perfiles en redes sociales amplificaron la noticia, alcanzando más de 305 millones de visualizaciones en todo el mundo.
Este caso pone de manifiesto la creciente preocupación por el racismo en el fútbol, un problema que sigue estando presente en el deporte y que exige una respuesta firme de las autoridades. La condena de este hincha podría sentar un precedente importante en la lucha contra la discriminación racial en los estadios y fuera de ellos.
La actitud de rechazo hacia el racismo en el deporte continúa siendo una prioridad, con autoridades y clubes trabajando en conjunto para erradicar este tipo de comportamientos, que no solo afectan a los jugadores, sino también a los aficionados y a la imagen del fútbol en general.


