Por: Cristina Padín.
Iba a verle lunes y jueves. Salía del trabajo y sin detenerse a comer se acercaba al lugar donde cuidaban a R, al centro médico. Ella no sabía si R sabía que ella jamás olvidaba su amistad. Ella sí lo sabía, por eso deseaba ir cada lunes y cada jueves. Iría más… pero el trabajo era exigente. Y necesitaba hasta el último de los céntimos.. en casa las cosas iban mal… Tiempos difíciles..
R padecía una enfermedad. Una mental. Y lo primero que hay que hacer con esas enfermedades es entenderlas y respetarlas. R miraba hacia algún punto.. casi nunca decía nada… pero a veces decía algo. Solía hablar del color blanco. Ellos habían ido juntos a París y a Roma; se habían bañado desnudos en playas nudistas; se pasaban la temporada taurina de plaza en plaza..
Precisamente ella agradeció mucho a los que organizaron el tentadero su implicación en el tema. Las enfermedades mentales son duras… todo lo que se aporte para afrontarlas es muy bueno. Aquella tarde le llevó a R un cuadro. Blanco. Únicamente había pintado, en beige, unas estrellas pequeñas. Esperaba que fuera un obsequio de su agrado. Blanco. Sereno…
Día Mundial de la Enfermedad Mental
Con un abrazo a cada persona que sufre alguna
A mi Luis
Y a la amistad real


