Chaac perdonó. Fue una semana de intensas lluvias que se
detuvieron para mirar el duelo que protagonizaron Venados de Yucatán y los
Pumas de la UNAM que se metieron al Iturralde como “favoritos” y sacaron un
apretado triunfo de 0-1.
Los universitarios, desde su llegada, se rindieron a uno de
los grandes ídolos auriazules: Bruno Marioni. Uno a uno, jugadores jóvenes
abrazaron a uno de los máximos referentes del ataque azul y otro, mientras que
cuerpo técnico, como Leandro Augusto, recordaban las viejas glorias en CU.
Fue precisamente el Barullo Marioni quien envió a la cancha
a Ricardo Ferriño en la portería, Aldo Polo, Marcelo Alatorre, Manuel López
Mondragón, Gabriel Báez, Andrés Iniestra, Emanuel Guzmán, Jorge Escamilla,
Alejandro Vela, Omar Islas y Luciano Nequecaur.
Los Pumas saltaron al césped con Alfredo Saldívar, Antonio
García, Gerardo Alcoba, Rodrigo González, José Carlos Van Rankin, Abraham
González, Kevin Escamilla, Néstor Calderón, Mauricio Lozano, Brian Figueroa y
Matías Britos.
El duelo comenzó enmarcado por un respeto mutuo que los
astados rompieron al meterse en la media cancha de los felinos. Después de un
cerrojo que ambos cuadros impusieron en el medio campo, los de Marioni se
olvidaron del respeto y tocaron a la puerta de Alfredo Saldívar, aunque en
fuera de juego.
Fue uno de los refuerzos astados, Gabriel Báez, que tras un
pase filtrado de Alejandro Vela remató por un costado de la meta felina.
Primera llamada que el arbitró asistente invalidó.
Momentos después, un centro que metió Aldo Polo llegó a la
testa del gigante argentino Lucas Nequecaur: otro aviso que salió desviado de
la puerta auriazul.
Venados inauguró la rotación de jugadores cuando Braian
Molina sustituyó a Gabriel Báez al minuto 42 y en el ajedrez futbolístico
Manuel Mondragón, otrora defensa central, se recorrió a la banda izquierda.
Así acabó el primer tiempo. El inicio de las hostilidades
para el segundo tiempo estuvo enmarcado por una rechifla al equipo visitante:
también la tribuna estaba jugando su partido.
Para la segunda mitad salieron Gerardo Alcoba, Rodrigo
González, José Van Ranrkin y Matías Britos y los sustituyeron: Luis Quintana,
Armando Arce, Ángel Elvira y Pablo Jaquez.
Los Venados también reajustaron líneas y metieron al
yucateco Ulices Briceño y el fichaje bomba Lucas Ontivero en lugar de Luciano
Nequecaur y de Alejandro Vela.
El ajuste resultó un revulsivo para los astados, pues en su
primera jugada, Ontivero demostró el fútbol que trae sudamericano y barrió con
la defensa por la derecha, aunque en última instancia una barrida de un
defensor puma impidió que encare al portero
Sin embargo, la siguiente jugada fue el gol para los
universitarios, en una descolgada de Brian Figueroa que tomó mal parada a la
defensa y vulneraron la meta de Ricardo Ferriño al minuto 12 del segundo
tiempo.
Con la ventaja, Paco Palencia sacó a Néstor Calderón y metió
Alan Acosta al minuto 13, y momentos después también dio descanso a Antonio
García por Alan Mosos. También ajustó en la portería: Bernabé Magaña por
Saldívar.
Maroni también ajustó: Eduardo Fernández por Andrés Iniestra
y Antonio Medina por Jorge Escamilla: se trataba de probar las armas.
La entrada de Ontivero representó un dolor de cabeza para la
defensa capitalina, y con su habilidad provocó la amonestación a Ángel Elvira y
minutos después puso a prueba al cancerbero universitario con un tiro de larga
distancia que estuvo a punto de meterse al ángulo.
EL nazareno amonestó a Emanuel Guzmán de Venados.
Andrés Gudiño también tuvo su oportunidad y entró por
Ferriño para defender la meta astada. Al final, el árbitro agregó cuatro
minutos que sólo sirvieron para divertir a la afición, que registró una muy
buena entrada en el Iturralde Rivero.


