El príncipe de Gales, Guillermo, y la princesa de Gales, Catalina, han decidido trasladar a su familia al Forest Lodge, una residencia de ocho dormitorios situada en el frondoso Windsor Great Park, que servirá como su hogar permanente incluso cuando Guillermo ascienda al trono.
Según informó la agencia PA Media, citada por CNN, “la familia Gales se mudará de casa a finales de este año”, confirmó un portavoz del Palacio de Kensington. Forest Lodge representa una mejora significativa en cuanto a espacio y privacidad frente al actual Adelaide Cottage, donde residen desde septiembre de 2022.
Este nuevo hogar de estilo georgiano cuenta con ocho dormitorios, seis baños y una cancha de tenis, lo que supone “una mejora” con respecto a su actual vivienda. Además, se encuentra a unos treinta minutos en coche de los padres de Catalina, Carole y Michael Middleton, facilitando así la cercanía familiar.
La mudanza responde al deseo de la pareja de mantener una vida familiar lo más normal posible, evitando personal doméstico y participando activamente en las rutinas escolares y actividades cotidianas de sus hijos —los príncipes Jorge, de 12 años; Carlota, de 10, y Luis, de 7.
Aunque el Palacio de Buckingham sigue siendo el centro ceremonial de la monarquía, actualmente está en remodelación hasta 2027, lo que hace improbable que Guillermo y Catalina se trasladen allí a corto plazo. Por tanto, Forest Lodge se perfila como su “hogar para siempre”.
La familia continuará costeando las renovaciones menores y pagará renta a la Corona (Crown Estate). Asimismo, conservarán otras residencias como Anmer Hall en Norfolk y el apartamento 1a en el Palacio de Kensington.
Este cambio tiene lugar después de un período difícil señalado por el tratamiento oncológico de Catalina y el diagnóstico de cáncer del rey Carlos, así como el fallecimiento de la reina Isabel II en 2022; el traslado a Forest Lodge simboliza una nueva etapa para la familia real.


