El equipo de transición del presidente electo de Estados Unidos, Donald Trump, ha informado que varios de sus nominados al gabinete y otros designados han sido objeto de amenazas de bomba y ataques de “swatting”. El Buró Federal de Investigaciones (FBI) ha iniciado una investigación al respecto.
Karoline Leavitt, portavoz del equipo de transición de Trump, declaró: “Anoche y esta mañana, varios de los nominados al gabinete y designados de la administración del presidente Trump fueron objeto de amenazas violentas y antiamericanas contra sus vidas y las de sus familiares”. Las amenazas incluyeron desde alertas de bomba hasta “swatting”, una táctica que consiste en realizar llamadas falsas a las fuerzas del orden para provocar una respuesta armada en la residencia de la víctima.
Entre los afectados se encuentran la representante de Nueva York, Elise Stefanik, nominada como embajadora ante las Naciones Unidas; Matt Gaetz, inicialmente seleccionado para el cargo de fiscal general; la representante de Oregón, Lori Chavez-DeRemer, designada para liderar el Departamento de Trabajo; y el excongresista de Nueva York, Lee Zeldin, propuesto para encabezar la Agencia de Protección Ambiental.
El FBI emitió un comunicado indicando que está “al tanto de las numerosas amenazas de bomba e incidentes de ‘swatting’ dirigidos a los nominados y designados de la próxima administración” y que está investigando en colaboración con sus socios de las fuerzas del orden.
La Casa Blanca informó que el presidente Joe Biden ha sido informado de la situación y que condena enérgicamente las amenazas de violencia política. Saloni Sharma, portavoz de la Casa Blanca, afirmó que Biden “continúa monitoreando de cerca la situación” y que tanto él como su administración “condenan las amenazas de violencia política”.
Estos incidentes se producen tras una campaña electoral marcada por episodios de violencia. En julio, un hombre armado abrió fuego en un mitin de Trump en Butler, Pensilvania, hiriendo al entonces candidato en la oreja y causando la muerte de uno de sus seguidores. Posteriormente, el Servicio Secreto frustró otro intento de asesinato en el campo de golf de Trump en West Palm Beach, Florida.
Las autoridades han respondido rápidamente para garantizar la seguridad de los afectados y continúan investigando la naturaleza y el origen de estas amenazas. El equipo de transición de Trump ha expresado su gratitud hacia las fuerzas del orden por su pronta actuación.


