Claudia Sheinbaum Pardo, presidenta de México, presentó durante la inauguración de la Central de Ciclo Combinado en Villa de Reyes, San Luis Potosí, un ambicioso plan energético: construir alrededor de 60 plantas similares a lo largo de su sexenio (2024‑2030), que en conjunto sumarán una capacidad instalada de aproximadamente 26 000 MW generados por la Comisión Federal de Electricidad (CFE) . La planta de San Luis Potosí, equipada con tecnología avanzada, demandó una inversión de 350 millones de dólares, generó más de 1 200 empleos y operará con reducciones de hasta 53 % en emisiones de CO₂ y 40 % en consumo de agua, beneficiando a unos 2.4 millones de habitantes .
Sheinbaum sostuvo que estas acciones fortalecen la soberanía energética al “renacionalizar” la CFE como empresa pública, respaldadas por reformas constitucionales impulsadas durante la Cuarta Transformación, que devolvieron a CFE y Pemex su condición de entidades estatales estratégicas . Destacó además el papel crucial de los trabajadores de la CFE, cuya defensa de la empresa impidió su privatización, y subrayó que las metas energéticas buscan garantizar acceso universal a electricidad a precios justos, así como reforzar la red nacional ante fenómenos naturales como el huracán Erick .
La estrategia energética de Sheinbaum responde a la creciente demanda en un país con retos de cobertura eléctrica, con inversiones públicas millonarias en generación, transmisión y distribución. Este plan apunta además a un uso más limpio y eficiente de los recursos, reafirmando una visión en que el Estado retome control y priorice el bienestar social en el sector energético .
En resumen, la presidenta impulsa una expansión sustancial de infraestructura energética pública, con 60 centrales de ciclo combinado, una inversión de 350 mdd por planta y un enfoque en sostenibilidad, cobertura y fortalecimiento de la CFE como institución al servicio del país.


