La edición 2025 de la Leagues Cup, el torneo oficial organizado por Concacaf que enfrenta a clubes de la Major League Soccer (MLS) de Estados Unidos con los de la Liga MX de México, ha evidenciado nuevamente el dominio de la MLS. En la fase de cuartos de final, los cuatro equipos mexicanos en competencia —Toluca, Tigres, Pachuca y Puebla— fueron eliminados por sus respectivos rivales estadounidenses, una situación que ya se había repetido en la edición anterior.
Inter Miami logró avanzar tras superar a Tigres UANL con un marcador de 2‑1, gracias a dos penales ejecutados con éxito por Luis Suárez, mientras Lionel Messi fue baja por molestias musculares. Orlando City eliminó a Toluca en una intensa tanda de penales que concluyó 6‑5, destacando la actuación del portero Pedro Gallese, quien detuvo dos disparos y anotó el penal decisivo.
Seattle Sounders se impuso a Puebla también desde los once pasos, con un resultado de 4‑3 tras un empate 0‑0 en los 90 minutos; Andrew Thomas, portero de Seattle, fue clave al contener dos penales. Por su parte, el LA Galaxy sorprendió a Pachuca con un triunfo 2‑1, gracias a un autogol y un tanto de Marco Reus; pese al dominio de Pachuca en algunos aspectos, su reacción fue tardía y solo logró descontar al minuto 90+6 con una “espectacular tijera” de Alemão.
Como resultado, las semifinales estarán integradas exclusivamente por equipos de la MLS: Inter Miami, Orlando City, Seattle Sounders y LA Galaxy. Esta situación no solo mantiene la hegemonía estadounidense en el certamen, sino que también asegura que los tres boletos disponibles para la Concacaf Champions Cup 2026 (dos para los finalistas y uno para el vencedor del partido por el tercer lugar) quedarán en manos de clubes de la MLS.
Este nuevo formato de la Leagues Cup, que reúne a 36 equipos (18 de cada liga) y que elimina los empates al recurrir inmediatamente a penales al término de los 90 minutos, ha elevado significativamente el espectáculo: el promedio de goles por partido ha alcanzado 3.37, y el torneo ha impulsado un aumento del 62 % en la audiencia promedio, con 1.43 millones de espectadores por encuentro. Además, el torneo ha registrado un crecimiento en patrocinios (13 %) y en interacciones digitales, consolidándose como una plataforma de gran impacto para la rivalidad norteamericana.


