Max Verstappen ha transformado lo que parecía un campeonato definido en una apasionante batalla a tres bandas. El piloto neerlandés, actual campeón del mundo, ha resurgido con fuerza en el tramo final de la temporada 2025 y, tras su impecable actuación en el Gran Premio de Estados Unidos, se encuentra ahora a solo 40 puntos del líder, Oscar Piastri, cuando restan cinco carreras y dos eventos sprint.
“Le habría dicho que era un idiota”, respondió Verstappen al ser consultado sobre si hace unas semanas habría creído posible esta situación. Y es que, hace apenas 49 días, el neerlandés se encontraba a 104 puntos del liderato, relegado por el dominio de McLaren en Zandvoort, donde Piastri ganó y Norris abandonó por fallas mecánicas.
Desde entonces, el panorama ha cambiado radicalmente. Verstappen sumó triunfos en Italia y Azerbaiyán, un segundo puesto en Singapur y una actuación dominante en Austin, donde logró la pole del sprint, ganó ambas competencias y lideró cada vuelta del gran premio principal. “Fue una verdadera demostración de dominio, ¿qué puedo decir?”, elogió Laurent Mekies, jefe de equipo de Red Bull, por la radio al finalizar la carrera.
Este resurgir se ha visto impulsado por mejoras técnicas, como un nuevo fondo plano introducido en Monza, pero también por un cambio anímico en el propio Verstappen. Helmut Marko, asesor de Red Bull, comentó: “Max, en un momento en que no éramos competitivos, perdió un poco el interés. Estaba más interesado en las carreras de GT […] pero ahora que el coche funciona, está muy motivado. Disfruta de la F1. Está sonriendo, y eso es lo que se necesita”.
El impulso de Verstappen ha coincidido con un McLaren en estado de tensión. La escudería británica enfrenta un dilema estratégico ante la negativa de imponer órdenes de equipo entre sus pilotos. Con solo 14 puntos de diferencia entre Piastri y Norris, esa decisión parece más complicada que nunca.
Además, Piastri atraviesa un momento de incertidumbre. Accidentes en Bakú y un fin de semana difícil en Austin han puesto a prueba su temple, aunque continúa liderando el campeonato. “Max está ahí, obviamente, y es rápido, pero mi mayor objetivo es simplemente entender por qué este fin de semana fue difícil”, declaró el australiano.
Por su parte, Norris ha mantenido una línea ascendente desde su abandono en Zandvoort. Su actuación en Austin fue sólida, mostrando madurez y precisión en sus adelantamientos, especialmente sobre Charles Leclerc. A pesar de la polémica por su contacto con Piastri en Singapur, que le valió sanciones internas no detalladas, Norris ha recortado distancias en el campeonato y se perfila como un serio contendiente.
Mientras tanto, el equipo McLaren enfrenta preguntas incómodas sobre su manejo de los pilotos. El incidente en el sprint de Austin, que dejó fuera a ambos autos tras una colisión provocada por Piastri, otorgó a Verstappen puntos valiosos y dejó entrever tensiones no resueltas dentro del garaje.
Lo que parecía una lucha interna entre compañeros de equipo ha evolucionado en una competencia abierta, con Verstappen como protagonista inesperado. El triple campeón del mundo ha terminado por delante de ambos McLaren en las últimas cuatro carreras y llega a la Ciudad de México con una inercia que pocos habrían anticipado.
En palabras de Norris: “En realidad, no importa […] Actualmente sumo la mayor cantidad de puntos posible cada fin de semana, así que cuantos más puntos sume, mejor para ambas situaciones”.
A falta de solo siete eventos puntuables, la temporada 2025 de Fórmula 1 ha dejado atrás toda previsibilidad. La lucha por el campeonato está más viva que nunca, con tres pilotos separados por un margen que permite soñar, planear y temer. La guerra por el título ha comenzado.


