El presidente de China, Xi Jinping, sostuvo un encuentro oficial en Pekín con el jefe del Gobierno de España, Pedro Sánchez, en una reunión marcada por coincidencias en torno a la defensa del derecho internacional y el fortalecimiento del sistema multilateral en un contexto global de creciente tensión.
Durante el encuentro celebrado en el Gran Palacio del Pueblo, el mandatario chino subrayó que tanto China como España se encuentran “del lado correcto de la historia”, al tiempo que advirtió sobre el deterioro del orden internacional, al que describió como “gravemente socavado”. En ese sentido, llamó a evitar el regreso a lo que denominó “la ley de la selva” en las relaciones entre países, insistiendo en la necesidad de preservar la cooperación global y la estabilidad.
Por su parte, Sánchez coincidió en el diagnóstico sobre el debilitamiento del sistema internacional y planteó la urgencia de reforzar el multilateralismo como vía para enfrentar conflictos globales. Ambos líderes mostraron sintonía en temas como la situación en Irán y otros focos de tensión internacional, destacando la importancia de resolver las crisis mediante el diálogo y el respeto a las normas internacionales.
La reunión forma parte de una visita oficial del mandatario español a China, la cuarta en poco más de tres años, lo que refleja el interés de Madrid en consolidar una relación estratégica con el país asiático. Desde la perspectiva china, Xi destacó que los vínculos bilaterales han mantenido un desarrollo estable pese a un entorno internacional complejo, lo que ha contribuido también a fortalecer las relaciones entre China y Europa.
En el plano bilateral, ambos gobiernos coincidieron en la conveniencia de profundizar la cooperación económica, tecnológica y comercial. China considera que el fortalecimiento de estos lazos responde a los intereses de ambas sociedades, mientras que España busca equilibrar su relación comercial y ampliar sus exportaciones, particularmente en sectores agroalimentarios e industriales.
El encuentro también se produce en un contexto geopolítico marcado por tensiones internacionales y reconfiguraciones en las alianzas globales. En este escenario, España ha apostado por posicionarse como un actor relevante dentro de la Unión Europea en su relación con China, promoviendo un enfoque pragmático que combine cooperación económica con diálogo político.
La visita incluye además reuniones con otros altos funcionarios chinos y la posible firma de acuerdos bilaterales en diversas áreas, lo que apunta a una consolidación de la relación en niveles más amplios. Para ambos gobiernos, el objetivo central es reforzar una agenda común que priorice la estabilidad internacional, el desarrollo económico y la cooperación multilateral frente a un entorno global cada vez más incierto.


