El Ayuntamiento de Mérida reportó avances en la construcción del primer corredor verde de la ciudad, una obra ubicada en el fraccionamiento Ciudad Caucel que busca integrar infraestructura urbana con soluciones ambientales para mejorar la calidad de vida de la población.
El proyecto contempla una extensión de 1.36 kilómetros y una superficie superior a 59 mil metros cuadrados, con una inversión cercana a los 15 millones de pesos. Su objetivo principal es conectar áreas naturales existentes con espacios de convivencia urbana, bajo un enfoque de sostenibilidad y recuperación ecológica.
De acuerdo con autoridades municipales, el corredor verde surge de un proceso de participación ciudadana, lo que permitió definir un diseño enfocado en fortalecer la biodiversidad local mediante la incorporación de especies vegetales nativas. En total, se prevé la plantación de 527 ejemplares de 29 especies, entre ellas jabín, chaká, balché y anacahuita, distribuidas en distintas zonas que replican ecosistemas característicos de la región.
El desarrollo del espacio se organiza en tres áreas principales: un jardín solar con especies frutales, un jardín tipo rejollada y una sección de selva baja caducifolia. Esta configuración responde a criterios técnicos orientados a la resiliencia ambiental y a la conservación de flora y fauna dentro del entorno urbano.
Además de la intervención vegetal, el corredor incluirá infraestructura para uso público, como senderos peatonales, áreas sociales y un estanque con puente. Estos elementos buscan promover la convivencia comunitaria y el aprovechamiento del espacio como área recreativa y ambiental.
El proyecto también incorpora tecnología sustentable, como iluminación LED de baja intensidad para reducir la contaminación lumínica y un sistema de riego automatizado que garantizará el mantenimiento de la vegetación. Estas características forman parte de una estrategia integral para asegurar la viabilidad del ecosistema a largo plazo.
Las obras iniciaron el 19 de febrero de 2026 y, según el cronograma oficial, se prevé su conclusión el 24 de junio del mismo año. Con ello, se espera generar un impacto positivo tanto en el entorno ambiental como en la salud pública de los habitantes de la zona poniente de Mérida.
Este corredor constituye el primero de una serie de proyectos similares contemplados por el Ayuntamiento, con los que se busca incrementar las áreas verdes urbanas y contribuir a la mitigación de altas temperaturas en la ciudad, además de consolidar un modelo de desarrollo urbano sustentable basado en la participación ciudadana.


