México ha dado un paso monumental en el tratamiento de la hepatitis C, al declarar que la enfermedad ya es curable, gracias a los innovadores tratamientos disponibles de forma gratuita en el sistema de salud pública. Este avance fue destacado por la gobernadora de Quintana Roo, Mara Lezama Espinosa, y el titular del Centro Nacional para la Prevención y Control del VIH y el Sida (Censida), Dr. Juan Luis Mosqueda, quienes en una reunión de trabajo compartieron las buenas noticias con la población.
Según lo informado por las autoridades, los tratamientos innovadores consisten en la administración de medicamentos por un período de dos a tres meses, logrando una tasa de curación superior al 95% en los pacientes diagnosticados con hepatitis C. Esta cifra subraya la efectividad de los nuevos métodos terapéuticos, que han transformado una enfermedad previamente compleja en un problema mucho más manejable.
Mara Lezama enfatizó la importancia de estos avances, señalando que fuera del sector público, los tratamientos para la hepatitis C podrían superar los 800 mil pesos, lo que resalta la relevancia de su disponibilidad gratuita en instituciones como el IMSS, Issste, IMSS Bienestar y las secretarías de Salud. La curabilidad de esta enfermedad, sumada a su acceso sin costo alguno, es una de las mayores victorias para la salud pública en México.
El Dr. Mosqueda, por su parte, destacó que las instituciones de salud pública también cuentan con pruebas rápidas que permiten detectar la hepatitis C en apenas cinco minutos. Este diagnóstico inmediato facilita que, en caso de resultar positivo, el tratamiento se inicie de manera oportuna y eficaz, aumentando significativamente las posibilidades de éxito.
La gobernadora Lezama resaltó que este logro es producto del impulso continuo de la presidenta Claudia Sheinbaum hacia el fortalecimiento de la salud pública en México, un trabajo en conjunto con el doctor David Kershenobich, titular de la Secretaría de Salud. En su intervención, invitó a la población a acercarse a su unidad de salud más cercana para realizarse la prueba de hepatitis C, haciendo hincapié en que la detección temprana puede marcar la diferencia, ya que el tratamiento es seguro y gratuito.
Con este nuevo panorama, México se coloca a la vanguardia en el tratamiento de la hepatitis C, ofreciendo una esperanza tangible para miles de personas que pueden acceder a una cura sin barreras económicas, todo gracias al esfuerzo conjunto entre el gobierno y las instituciones de salud pública.


