La selección de Noruega generó amplia atención previo al Mundial 2026 tras difundir una fotografía oficial en la que jugadores y cuerpo técnico aparecen vestidos como vikingos, en una imagen tomada en un fiordo del país nórdico. La publicación se realizó a una semana del inicio de la Copa del Mundo y rápidamente provocó comentarios dentro y fuera del ámbito deportivo.
La imagen fue compartida en la cuenta oficial del combinado noruego en X y forma parte de la presentación del equipo de cara al torneo. Noruega regresa a una fase final de gran relevancia después de varios años de ausencia, ya que su última participación en una Eurocopa fue en 2000 y su más reciente presencia mundialista ocurrió en Francia 1998.
Sin embargo, la elección de la estética vikinga generó debate en medios noruegos. De acuerdo con la información difundida, publicaciones como Morgenbladet y Klassekampen recogieron críticas de expertos y columnistas que señalaron el uso de un cliché cultural, el énfasis en la masculinidad y la posible asociación con sectores de extrema derecha, especialmente por la presencia de caracteres rúnicos en los nombres de los jugadores impresos en las camisetas.
La polémica también abrió espacio para opiniones favorables. El diputado Mímir Kristjánsson, del partido Rojo, defendió la propuesta al considerar que Noruega debía mostrar elementos propios de su identidad cultural en una competencia internacional. “Pienso que es fantástico”, expresó a la televisión pública NRK, antes de señalar que en un Mundial participan culturas de todo el planeta.
Por su parte, el seleccionador noruego, Ståle Solbakken, restó importancia a la controversia durante una rueda de prensa. “Hay temas más importantes y problemáticos. No quiero gastar tiempo en eso”, declaró al ser cuestionado sobre las críticas generadas por la fotografía.
Noruega disputará la fase de grupos del Mundial 2026 dentro del Grupo I, en el que compartirá sector con Francia, Senegal e Irak. Su debut está programado para el 17 de junio ante el conjunto iraquí, en un contexto marcado no solo por la expectativa deportiva, sino también por el debate cultural que provocó su llamativa imagen oficial.


