Cuando salió el primer avance de Primetime, la nueva película de Robert Pattinson inspirada en To Catch a Predator, internet reaccionó entre confusión y fascinación total. Y honestamente, era imposible reaccionar de otra manera.
La idea de convertir un programa tan extraño y perturbador de los 2000 en una película estilizada de A24 suena completamente absurda sobre papel. Pero mientras más imágenes salen del proyecto, más sentido parece tener todo. La película no se siente interesada únicamente en recrear el programa; parece mucho más enfocada en explorar la obsesión mediática y la manera en que la televisión convirtió situaciones reales en espectáculo.
Y sinceramente, Robert Pattinson parece perfecto para algo así. Gran parte de su carrera reciente está construida alrededor de personajes incómodos, intensos y ligeramente perturbadores. Tiene una habilidad muy específica para interpretar figuras raras sin volverlas caricaturas, y eso hace que el proyecto se sienta muchísimo más inquietante.
Visualmente también se ve increíble. Pantallas viejas, iluminación fría, estética dosmilera y una tensión rarísima que parece más cercana a una pesadilla de internet que a una película convencional. Honestamente, todo el proyecto tiene esa energía extraña y elegante que hizo tan relevantes muchas películas recientes de A24.
Y quizá eso es lo más interesante de Primetime: no parece nostalgia vacía. Parece una película intentando entender por qué los 2000 estaban tan obsesionados con convertir el horror humano en entretenimiento televisivo.


