La Organización Mundial de la Salud alertó que únicamente el 45% de las personas que han tenido contacto con pacientes enfermos de ébola en la República Democrática del Congo ha podido ser rastreado hasta el momento, en medio del brote que afecta principalmente a la provincia oriental de Ituri.
El director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, informó que la situación sanitaria enfrenta importantes obstáculos debido a la inseguridad en la zona, marcada por conflictos armados y el desplazamiento de miles de personas. Durante una rueda de prensa, reconoció que “el rastreo de contactos en la RDC no está donde debería estar”.
De acuerdo con la información difundida, el brote registra 344 casos confirmados y 60 fallecimientos. La OMS busca que el rastreo de contactos alcance niveles cercanos al 90%, con el objetivo de contener la propagación del virus y fortalecer la respuesta sanitaria en las comunidades afectadas.
Tedros explicó que los esfuerzos de atención se han visto retrasados debido a que los primeros casos tardaron en ser diagnosticados. No obstante, señaló que las autoridades sanitarias y los equipos internacionales trabajan para recuperar terreno en la vigilancia epidemiológica y la atención de los pacientes.
El titular de la OMS también destacó el compromiso observado durante su visita a Bunia, epicentro del brote, donde sostuvo reuniones con dirigentes políticos, responsables sanitarios y autoridades locales. “Lo que vi me dio esperanza”, afirmó al referirse a la labor que se realiza en la región.
Hasta ahora, seis personas se han recuperado del virus en la República Democrática del Congo y dos más en Uganda, país donde se han confirmado 15 casos relacionados con el brote actual. La OMS subrayó que la atención médica temprana es clave para aumentar las posibilidades de supervivencia.
Las pruebas diagnósticas también han representado un desafío, ya que al inicio del brote los métodos más comunes no detectaban la variante Bundibugyo, para la cual no existe una vacuna aprobada. Ante este panorama, las autoridades sanitarias mantienen los esfuerzos para ampliar la capacidad de detección, atención y seguimiento en las zonas afectadas.


