La investigación judicial del caso Plus Ultra en España dio un nuevo giro luego de que el juez de la Audiencia Nacional José Luis Calama acordara investigar a Alba y Laura Rodríguez Espinosa, hijas del expresidente del Gobierno español José Luis Rodríguez Zapatero, así como a su secretaria, Gertrudis Alcázar. La decisión se produjo después de la comparecencia judicial del exmandatario socialista, quien ya figura como investigado dentro de una causa relacionada con presuntos delitos de tráfico de influencias, organización criminal, blanqueo de capitales y falsedad documental.
De acuerdo con la información publicada por Latinus con base en EFE, el magistrado dictó un auto para poner la causa en conocimiento de las hijas y de la secretaria del exjefe de Gobierno, con el objetivo de que puedan personarse en el procedimiento en calidad de investigadas y ejercer su derecho de defensa. La resolución contempla que las tres sean citadas en una determinación posterior, por lo que el proceso continuará con nuevas diligencias dentro de la Audiencia Nacional.
El punto central de la investigación sobre Alba y Laura Rodríguez Espinosa se relaciona con la empresa Whathefav, sociedad administrada por ambas y señalada por los investigadores como parte del esquema financiero bajo revisión. El juez considera que el presunto “papel instrumental” de esta compañía en la canalización de fondos coloca a las hijas de Zapatero dentro del grupo de personas que podrían verse afectadas por la imputación.
En el caso de Gertrudis Alcázar, secretaria del expresidente, el magistrado retomó los indicios ya expuestos en el auto de imputación de Zapatero. Según la información difundida, la colaboradora habría tenido “un papel operativo esencial dentro de una red organizada orientada al ejercicio ilícito de influencias”, frase atribuida a la resolución judicial citada por EFE.
El caso Plus Ultra gira en torno al rescate público concedido en 2021 a la aerolínea del mismo nombre, que recibió un préstamo de 53 millones de euros durante la crisis provocada por la pandemia. Las pesquisas buscan determinar si existieron gestiones irregulares o presiones indebidas para favorecer a la compañía mediante fondos públicos. Zapatero, por su parte, negó ante la justicia haber ejercido influencia alguna para beneficiar a la aerolínea, según fuentes jurídicas citadas por EFE.
La causa también ha generado un fuerte impacto político y mediático en España debido a que involucra al entorno más cercano de un expresidente del Gobierno. Además de las acusaciones vinculadas con tráfico de influencias y blanqueo de capitales, la investigación contempla otros posibles delitos relacionados con una caja fuerte localizada en una oficina de Zapatero, donde fueron halladas joyas valuadas en 1.3 millones de euros, cuyo origen y situación tributaria también forman parte del debate público.
Aunque la investigación se encuentra en curso, la ampliación de las diligencias hacia las hijas y la secretaria de Zapatero aumenta la presión judicial sobre el exmandatario socialista y abre una nueva etapa en el caso Plus Ultra. Por ahora, las personas señaladas mantienen sus derechos procesales y la presunción de inocencia, mientras el juez avanza en la revisión de documentos, operaciones financieras y posibles vínculos entre la empresa familiar y la trama investigada.


