La presidenta Claudia Sheinbaum reveló este jueves que la Federación Internacional de Futbol Asociación rentó el Castillo de Chapultepec para realizar una cena previa a la inauguración del Mundial en la Ciudad de México, evento que ha generado cuestionamientos debido a las restricciones que el propio recinto histórico establece para el uso de sus espacios.
Durante su conferencia matutina, la mandataria explicó que la FIFA pagó más de un millón de pesos por utilizar el inmueble para la cena de gala realizada el pasado 10 de junio, a la que asistieron invitados del organismo internacional, gobernadores y otros personajes públicos. Al ser cuestionada por la prensa, Sheinbaum señaló: “La FIFA rentó, creo que pagó más de un millón de pesos, que la Secretaría de Cultura nos diga”.
La polémica surge porque el Museo Nacional de Historia, ubicado en el Castillo de Chapultepec, establece en su información de servicios que en el recinto únicamente pueden realizarse eventos de carácter cultural, académico o científico, además de precisar que no se permiten eventos sociales o empresariales de ningún tipo. Esta disposición ha abierto el debate sobre si una cena organizada por la FIFA, en el marco de la inauguración mundialista, se ajusta a los lineamientos permitidos para el uso de este espacio patrimonial.
Sheinbaum afirmó que la renta del Castillo de Chapultepec para ciertos eventos no es una práctica reciente y aseguró que se trata de una situación que ha ocurrido desde hace tiempo. “Desde hace mucho, no desde hoy, desde hace mucho tiempo el Castillo se renta para algunos eventos”, expresó la presidenta al defender el uso del recinto durante la actividad encabezada por la FIFA.
Respecto a su participación en la cena, la mandataria sostuvo que fue invitada al evento, pero negó haber permanecido durante toda la reunión. De acuerdo con su explicación, acudió únicamente para ofrecer un mensaje de bienvenida en representación de México y posteriormente se retiró del lugar. “Entré al Castillo, leí una cuartilla que esencialmente decía: ‘bienvenidos al mejor país del mundo, aquí siempre son bien recibidos todas y todos’, y me retiré”, declaró.
El caso ha provocado cuestionamientos sobre los criterios bajo los cuales se autoriza el uso de inmuebles históricos para actividades vinculadas con organismos internacionales, especialmente cuando existen reglas públicas que delimitan el tipo de eventos que pueden llevarse a cabo en ellos. El Castillo de Chapultepec, además de ser uno de los símbolos más importantes de la historia nacional, funciona como sede del Museo Nacional de Historia, por lo que su utilización para actos privados o protocolarios suele generar especial atención pública.
La revelación se da en el contexto de la realización del Mundial en México, evento que ha colocado al país bajo los reflectores internacionales y que ha involucrado a instituciones públicas, autoridades locales y organismos deportivos. Sin embargo, la cena de gala en Chapultepec también ha abierto una discusión sobre la transparencia, el cuidado del patrimonio histórico y los límites entre los actos oficiales, culturales y privados dentro de espacios administrados por instituciones públicas.
Aunque Sheinbaum aseguró que su participación fue breve y exclusivamente protocolaria, el tema mantiene abierto el debate sobre la conveniencia de permitir que recintos con alto valor histórico sean utilizados para actividades relacionadas con eventos deportivos internacionales, aun cuando exista un pago de por medio. La Secretaría de Cultura podría precisar en los próximos días el monto exacto pagado por la FIFA y los criterios utilizados para autorizar la renta del Castillo de Chapultepec.


