En medio del ambiente intenso del Madison Square Garden, Victor Wembanyama encontró un momento de tranquilidad que acompañó la reacción de los San Antonio Spurs en las Finales de la NBA. Tras la victoria del lunes ante los New York Knicks, el jugador francés caminó descalzo desde el vestuario hasta la sala de prensa, una práctica que forma parte de su rutina personal.
“Siempre le gusta caminar descalzo para sentir bien el suelo”, explicó su agente, Bouna Ndiaye, al referirse a la costumbre del jugador. “Es su forma de conectar”, añadió.
La escena reflejó el enfoque con el que Wembanyama y los Spurs han afrontado la postemporada: confianza en sus hábitos, en su estructura colectiva y en una identidad que el equipo ha mantenido incluso bajo presión. San Antonio ya había superado desventajas en series anteriores sin recurrir a grandes cambios tácticos, sino potenciando sus fortalezas y el talento de su plantilla.
“Lo que hemos construido con este equipo es una identidad que hace que todos sean peligrosos”, declaró Wembanyama. “A veces da sus frutos a lo largo de la temporada, a veces a lo largo de una serie de playoffs”, agregó.
Los Spurs llegaron al Juego 3 con la necesidad de responder tras quedar abajo 2-0 en la serie. Para ello, el cuerpo técnico ajustó la manera de utilizar a Wembanyama, especialmente en su asignación defensiva sobre Karl-Anthony Towns, con el objetivo de reservarle energía para el ataque. También se buscó que el pívot francés atacara con mayor frecuencia el aro y ejerciera más presión sobre la defensa de los Knicks.
El entrenador Mitch Johnson señaló que el análisis entre partidos resulta clave para ayudar al equipo a encontrar respuestas. “Cuando entras en una serie, tienes que asentarte”, afirmó. “La claridad que se obtiene al analizar los videos, al discutir con tu cuerpo técnico… Ayudar a los jugadores es nuestro trabajo”, sostuvo.
Wembanyama también realizó ajustes individuales. Después de tener dificultades ante la defensa de Towns en los dos primeros encuentros, mejoró su producción ofensiva en el tercer partido. Según los datos citados en la información proporcionada, anotó 14 puntos con 6 de 10 en tiros cuando Towns fue su defensor principal. Además, convirtió cuatro de cuatro acciones tras pases elevados, un recurso que había sido limitado por la defensa de Nueva York en los juegos iniciales.
Fuera de la cancha, el jugador de 22 años también llamó la atención en la ciudad. El domingo fue grabado en Gramercy Park, sentado en un banco y dibujando una escultura. Personas cercanas al jugador explicaron que suele buscar parques o espacios abiertos cerca del hotel del equipo para despejar la mente durante los viajes.
Esa búsqueda de calma no es aislada. El novato Carter Bryant contó que Wembanyama, Harrison Barnes y él visitaron recientemente la cámara anecoica de los Laboratorios Orfield, en Minneapolis, considerada una de las habitaciones más silenciosas del mundo.
“Los playoffs son como un torbellino”, dijo Wembanyama. “Es difícil desconectar… Necesito un descanso, dejar que mi mente se calme, recuperarme. Recuperarme tanto física como mentalmente”, expresó.
La victoria permitió a los Spurs mantenerse con vida en la serie y llegar al Juego 4 con la posibilidad de igualarla 2-2 antes de regresar a San Antonio. Para lograrlo, el equipo necesitará otra actuación sólida de Wembanyama y mantener la identidad que lo ha sostenido durante la postemporada.


