Otra más.
Por: Carlos Capetillo Campos.
carlos_capetillo@hotmail.com / @capetillocampos
Aunque tengamos el propósito de no
mencionar más al Presidente de los Estados Unidos, sus acciones, una tras otra,
que afectan a los mexicanos, nos obligan a mencionarlo, con el propósito no
cumplido de no mencionarlo más.
Esta semana, el martes pasado para ser
más exacto, anuncio el fin del programa Acción Diferida para los Llegados en la
Infancia, promulgado por el ex Presidente Barak Obama y que ha protegido de la
deportación a casi 800 mil indocumentados de los que más de 600 mil son
mexicanos.
Es tal la fobia de ese nefasto personaje
para los latinos, que creo que no es contra los inmigrantes sino contra Barak
Obama, básicamente por su color de piel, ya que todo lo hecho con el sello de
ese Presidente, es sistemáticamente tratado de cancelar por el actual Mandatario.
Pero mientras son peras o manzanas, el
hecho es que pone con nuevos conflictos a cada uno de los países
latinoamericanos, con exigencias y decisiones que afecta en forma negativa, no
solo para esos países sino también para su propio país, ya que esta última
medida ya generó que Nueva York y California, anunciarán que irán a los
tribunales en defensa de los “Dreamers”, como le llaman a ese segmento de la
población.
Independiente de que muchos de ellos son
ya profesionistas destacados y estudiantes avanzados, el volumen generaría una
presión en el mercado laboral mexicano, que no tiene la capacidad para absorber
en tan breve plazo, una cantidad tal de personas que llegarían a nuestro país.
Por lo pronto la llamada Segunda Ronda
de las pláticas con relación al Tratado de Libre Comercio de América Norte,
llevada a cabo en la Ciudad de México, ha concluido sin que la sociedad
mexicana tenga información sobre el avance de estas negociaciones. No hay que
perder de vista que este Tratado ha sido una herramienta importante en el
avance tecnológico, económico y empleo del país. Sin embargo, no puede
aceptarse las condiciones que el Presidente de los Estados Unidos pretenda
imponer, aún en contra de la posición de los empresarios de allá, que se han
beneficiado con ese Tratado, por lo que, si es necesario salirse del Tratado,
hay que hacerlo con claridad y dignidad y seguramente la sociedad mexicana
apoyará esta medida.
Y aquí los que han sido altamente
beneficiados en estos últimos 23 años, deben preocuparse más por México que les
ha dado tanto y menos por acumular más riqueza financiera.
Y los salarios de los trabajadores
mexicanos, no pueden alcanzar de golpe y porrazo el nivel salarial de los
trabajadores de los otros países del Tratado, pero ya hay una consolidación de
la marca México, lograda por esos trabajadores y debe hacerse un compromiso de
un avance gradual para mejorar sustancialmente el sueldo de quienes han hecho
la riqueza de esos pocos mexicanos.
Y a ver si Ricardo Anaya, aclara con
precisión y amplitud el origen de su patrimonio no declarado, porque todo este
relajo que ha armado no hay duda, de que es para desviar la atención de la
sociedad sobre su riqueza.
No importa que el Congreso de la Unión
esté trabado para discutir, modificar y aprobar en su caso, tantos proyectos
detenidos e importantes para la nación y aun cuando declara que no leyó lo que
firmó en cuanto que el Procurador General se convierta en el Fiscal de la
Nación en automático y ahora desconoce su firma y además, no reconoce que ese
proyecto lo envío el Presidente al Congreso desde noviembre del año pasado para
su discusión y aprobación en su caso, y pretende erigirse en el promotor de esa
idea.
Qué cosas nos deja ver el pleito entre
comadres y los miedos de que se descubran los secretos de los sinvergüenzas.
Este presunto aspirante dentro del PAN,
no solo ha sido traidor a sus mentores, sino además ni siquiera a sus electores
les cumple en lo mínimo, como es leer lo que firma como diputado y como
presidente de su partido y además niega lo que firma. Vaya político.
Tipos como él desprestigia la política.
Te
saludo cordialmente.


