Columna: “Construyendo”, por: Raúl Asís Monforte González. 02de mayo de 2026.
En la incesante búsqueda de nuevas y mejores formas de proveernos de energía para satisfacer adecuadamente nuestras necesidades actuales y futuras, tenemos que mirar todas las opciones disponibles, posibles y viables. El desafío ya no consiste únicamente en producir más electricidad, sino en hacerlo con seguridad, estabilidad, competitividad y bajas emisiones. En esa lógica, resulta pertinente explorar una alternativa que desde hace tiempo genera entusiasmo, debates y también dudas, los Pequeños Reactores Modulares, mejor conocidos como SMR por sus siglas en inglés, y que son plantas generadoras de electricidad nuclear, de entre 10 y 100 MW de potencia. Ha sido creciente el número de adeptos y promotores de esta tecnología nuclear. Gobiernos, empresas energéticas, desarrolladores tecnológicos e inversionistas ven en los SMR una posible respuesta a uno de los grandes dilemas de nuestro tiempo, cómo garantizar energía firme y continua sin depender exclusivamente de combustibles fósiles.
Sin embargo, pese al creciente interés, todavía no existe una aceptación generalizada ni un despliegue masivo de estas plantas. La conversación permanece atrapada entre la promesa y la realidad. Y quizá hoy, en medio de la enorme nube de incertidumbre que rodea al mundo, especialmente en materia energética, valga la pena preguntarnos si no habrá llegado finalmente el momento en que esta tecnología encienda la chispa que la lleve a despegar.
Los SMR se han promovido como una forma más rápida, flexible y potencialmente más económica de desarrollar energía nuclear. A diferencia de las grandes centrales tradicionales, estos reactores están diseñados para fabricarse parcialmente en serie y ensamblarse en sitio, reduciendo tiempos de construcción y permitiendo adaptarse mejor a diferentes escalas de demanda.
La propuesta resulta particularmente atractiva para industrias intensivas en consumo eléctrico, centros de datos, proyectos mineros, parques industriales o regiones aisladas que requieren suministro constante y confiable. También aparecen como una opción interesante para complementar sistemas eléctricos cada vez más alimentados por energías renovables variables.
Pero la pregunta central sigue siendo inevitable: ¿pueden realmente avanzar a escala? Porque más allá de los discursos tecnológicos, la construcción de los SMR tiene que moverse definitivamente de la teoría a la realidad. Y ahí es donde comienza el verdadero examen. Se requiere un análisis técnico, económico y financiero extremadamente serio para determinar si esta tecnología ha alcanzado ya la madurez suficiente para justificar un despliegue global. El reto no es menor. La industria nuclear arrastra históricamente problemas relacionados con sobrecostos, retrasos regulatorios y resistencia social.
Aun así, los argumentos a favor siguen creciendo. Los SMR podrían contribuir significativamente a la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero, fortalecer la seguridad energética y disminuir la dependencia de combustibles importados. Además, muchos de sus diseños incorporan estándares de seguridad pasiva considerablemente más avanzados que generaciones anteriores de reactores.
Y aquí aparece otro ángulo poco discutido, pero sumamente relevante: la construcción. Si los SMR logran consolidarse, podrían abrir una enorme oportunidad para empresas constructoras, desarrolladores de infraestructura, fabricantes especializados y cadenas de suministro altamente tecnificadas. La transición energética no solo transformará la forma en que producimos electricidad; también redefinirá el tipo de obras que el mundo necesitará construir durante las próximas décadas.
No se trata solo de evaluar si los SMR son técnicamente posibles, sino si el mundo está finalmente preparado para aceptarlos como parte de la solución energética del futuro.
© Copyright 2026. Raúl Asís Monforte González. Todos los derechos reservados.
Mérida, Yucatán a 02 de mayo de 2026
E-mail: raul@mienergiamx.com
Facebook y LinkedIn: Raúl Asís Monforte González. X e IG: @raulmonforteg


