Por: Cristina Padín.
Érase una vez eran palabras que estaban a diario muy contentas porque ellas abrían todo tipo de principios y toda clase de posibilidades.. aquella mañana de finales de enero, tan hermosa y llena de luz y tan fría, viajaron las palabras a Arzúa. Hasta Arzúa, punto importante en el Camino de Santiago, para contar a estudiantes sobre las andanzas de Cayetana, Manuel, Victoria y Pablo.
Arzúa es tierra noble, sana, fuerte, moderna y a la vez tradicional, generosa y bonita..
Y así son las gentes que esa tierra habitan.. Aquellas palabras que trenzaron unas historias se encontraron con oyentes atentos, educados, respetuosos y cultos. Y qué viva siempre la cultura. Aquellas palabras conocieron a profesores excelentes y vocacionales, trabajadores y llenos de ideas. Y a jóvenes con ideas, iniciativas, y curiosidad. Hablaron aquellas palabras de Santiago, de flamenco, de toreo…
…y de Talavante!
Dedicado al instituto de Arzúa que tan bien me ha acogido esta mañana. Música de Tanxugueiras, todo el cariño del mundo y regalos..
A Cristina, qué gran labor la del profesorado, gracias por todo. Eres ideal
Teresa, María, todos.. un día perfecto
A los jóvenes que habéis estado en la actividad, me ha encantado, haré esa etapa del Camino con vosotros
Aurora, un placer
A Tanxugueiras
A mi torero Talavante.. hoy se anuncia su regreso a Madrid. Día grande este 28 de enero
A mi querido Luis, hoy hemos hablado de ti en Arzúa, te mandan abrazos
A los talavantinos..
A los personajes de mi libro
Y al Camino de Santiago, qué grandeza!


