El gobierno de Estados Unidos informó que coordina una asistencia humanitaria de tres millones de dólares destinada a la población del oriente de Cuba afectada por el paso del huracán Melissa, que azotó varias provincias del país caribeño.
Según un comunicado de la Conferencia de Obispos Católicos de Cuba (COCC), el ofrecimiento se realiza a través de instituciones de la Iglesia católica dentro de Cuba, que están en gestiones para «que este ofrecimiento se convierta en realidad».
El huracán Melissa impactó primero en otras islas del Caribe y luego en el extremo oriente de Cuba, tras lo cual las autoridades cubanas evacuaron preventivamente a más de 700 000 personas. Aunque no se han reportado víctimas fatales en la isla, se registraron daños generalizados en viviendas, cultivos, redes eléctricas e instalaciones de telecomunicaciones.
Desde Washington, la embajada de Estados Unidos en Cuba difundió un mensaje en la red social X donde se aclaró que la asistencia está «coordinada con la Iglesia católica para la distribución de 3 millones de dólares de ayuda humanitaria directamente a aquellos más afectados en el oriente de Cuba por la devastación del huracán Melissa».
La oferta de ayuda llega en un contexto de relaciones diplomáticas complicadas entre ambos países. Autoridades cubanas reaccionaron señalando que, si la voluntad fuera genuina, EE UU levantaría sin condiciones el embargo económico vigente desde hace décadas.
La puesta en marcha de la ayuda dependerá de los acuerdos y trámites entre la Iglesia católica cubana, organismos internacionales y el gobierno de Estados Unidos, así como del acceso efectivo a las personas damnificadas en las provincias orientales de Cuba.


