La Revista

 Integrar cuerpo y alma sin negarlos

Must read

Daniela Torre Medina

No hay guerra.

eso fue lo primero que entendí

cuando dejé de creer

que estaba partida en dos.

Nietzsche susurraba

que el alma era solo una palabra tardía

para nombrar lo que el cuerpo ya sabía.

Spinoza, más silencioso,

no separaba nada:

todo era una misma sustancia

respirándose.

y yo,

que crecí creyendo

que debía elegir

entre lo que siento

y lo que “soy”

,

descubrí algo más incómodo:

no hay elección.

mi tristeza

no es un error del alma,

es una forma del cuerpo

de sostener lo que no cabe.

mi deseo

no es debilidad,

es dirección

sin permiso.

mi pensamiento

no está arriba,

mirando todo desde lejos:

late.se contrae.

se cansa.

soy eso.

una continuidad incómoda.

una tensión que no se resuelve

porque no está rota.

me enseñaron a corregirme,

a elevarme,

a “controlar lo bajo”

como si lo bajo no fuera

la raíz de todo lo que vibra.

pero no quiero elevarme.

quiero caer bien

dentro de mí.

quiero habitar

sin traducirme,

sin justificar cada impulso

como si tuviera que merecer existir.

si hay algo que llamo “alma”

no es una cosa aparte,

es el nombre que le doy

a este cuerpo

cuando deja de negarse.

cuando no pide perdón

por sentir demasiado,

por querer demasiado,

por ser demasiado.

integrarme

no es encontrar equilibrio,

es dejar de dividir el peso.

es entender

que no hay pureza

en separarme de lo que soy.

que no hay verdad

en huir de mi propia intensidad.

soy carne que piensa.

pensamiento que arde.

una sola cosa

insistiendo en existir

sin dividirse

para ser aceptada

- Advertisement -spot_img

More articles

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

- Advertisement -spot_img

Latest article