El jugador de los Cleveland Cavaliers, James Harden, fue arrestado la madrugada del sábado 13 de junio en Houston y acusado de un delito menor por presunta “portación ilegal de armas”, luego de que las autoridades observaran una pistola en el asiento de un automóvil de su propiedad, de acuerdo con registros judiciales del condado de Harris.
Según la información disponible, Harden fue detenido a las 3:41 a. m., después de que el arma fuera vista dentro del vehículo. Los registros indican que la pistola no estaba enfundada y se encontraba a la vista, situación que derivó en su arresto y posterior fichaje a las 4:57 a. m.
El jugador, de 36 años, fue puesto en libertad después de pagar una fianza de 100 dólares. Hasta el momento, sus representantes no han emitido una respuesta pública sobre el incidente, mientras que la directiva de los Cavaliers se encontraba recabando información antes de ofrecer una postura oficial.
El caso ocurre en un momento clave para el futuro deportivo de Harden, quien podría convertirse en agente libre a finales de junio. El basquetbolista tiene pendiente una decisión sobre su opción de jugador valuada en 42 millones de dólares, la cual debe tomar antes del 29 de junio; sin embargo, solo 13.3 millones están garantizados.
Antes del incidente, se esperaba que Harden no ejerciera su opción de jugador y buscara un nuevo contrato multianual para continuar en Cleveland, equipo al que llegó mediante un cambio en febrero. Durante los playoffs, el escolta promedió 19.2 puntos y 5.5 asistencias, contribuyendo a que los Cavaliers alcanzaran las finales de la Conferencia Este.
Por ahora, el proceso legal continuará conforme a los tiempos establecidos por las autoridades, mientras el equipo y el entorno del jugador analizan las posibles implicaciones del caso en su situación contractual y deportiva.


