16 de febrero de 2017, Roma –
La FAO apoyará a Bolivia en la solicitud de acceso a fondos de
financiación para mejorar sus programas de agua para consumo y riego en
las zonas más afectadas por la sequía prolongada que azota al país.
El Director
General de la FAO, José Graziano da Silva, y el Presidente de Bolivia,
Evo Morales, acordaron hoy la presentación de una propuesta técnica de
financiación al Fondo Verde para el Clima, para la obtención de 250
millones de dólares que permitan al país adaptarse mejor a los efectos
de un clima cambiante que afecta negativamente a la seguridad
alimentaria y a los medios de vida de millones de personas.
“El proyecto
con Bolivia constituye un claro ejemplo de acceso a recursos del Fondo
Verde que servirá como modelo para movilizar recursos con otros países
miembros en situaciones similares”, señaló el Director General de la
FAO.
En ese
sentido, Graziano da Silva destacó la importancia del fortalecimiento de
la seguridad hídrica como componente social fundamental para aumentar
la resiliencia de los pequeños agricultores. Asimismo, destacó la
necesidad de avanzar en la creación de mecanismos institucionales que
permitan el control y evaluación de los fondos utilizados.
“Existe una
enorme preocupación por la sequía y la falta de lluvia y hemos venido a
ver con la FAO como el Fondo Verde puede ayudarnos a paliar este
problema. Garantizar el agua y el riego para nuestros campesinos
indígenas es equivalente a liberar a nuestras comunidades de la
pobreza”, afirmó el Presidente Morales.
La sequía como fenómeno recurrente en Bolivia
La sequía y
escasez de agua se han convertido en un fenómeno recurrente en Bolivia
en la última déçada y la situación es especialmente preocupante desde
2015.
Por su
situación geográfica y diversidad paisajística, Bolivia sufre los
efectos del cambio climático en forma de periodos secos más largos y
recurrentes, lluvias cortas e intensas, y mayor frecuencia de granizadas
y heladas. Esta situación se ve exacerbada por la situación de
degradación de los recursos naturales.
La necesidad
de dar respuestas a los efectos del cambio climático como las sequias
prolongadas y la escasez de agua requiere poner a disposición de los
países tecnologías agrícolas sociales e integrales adaptadas a los
pequeños agricultores. La restitución de los ciclos hidrológicos locales
es vital para garantizar fuentes de agua eficientes.
A través de
estos proyectos, la FAO promueve el uso de este tipo de tecnologías para
apoyar a los países a alcanzar sus compromisos en materia de
mitigación y adaptación al cambio climático.
El Fondo
Verde para el Clima (GCF, siglas en inglés) es un mecanismo de
financiación establecido en la 16ª Conferencia de las Partes ante la
Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático en
2010 para apoyar acciones climáticas en países en desarrollo.
Los países
pueden acceder a sus fondos – en forma de donación para proyectos
sociales como construcción de pozos o cisternas, o de préstamo en el
caso de proyectos más complejos como sistemas de riego-, directamente o a
través de entidades implementadoras acreditadas como la FAO.
En este caso,
una vez aprobados, los fondos se canalizarán a través del programa
nacional Mi Riego, destinado a hacer frente a los desafíos presentados
por la escasez de agua en Bolivia.
La propuesta
conjunta que en las próximas semanas se presentará al Fondo Verde ha
sido elaborada por un grupo de trabajo formado por expertos de la FAO y
representantes de los ministerios de Planificación del Desarrollo,
Medioambiente y Agua de Bolivia tras la solicitud de apoyo del
Presidente Morales al Director General de la FAO durante la última
cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC)
celebrada en Punta Cana (República Dominicana).
La FAO ayuda a
los países para que puedan responder a los efectos del cambio climático
prestándoles asistencia técnica, datos y herramientas con el objetivo
de mejorar el proceso de adopción de decisiones y la ejecución de
medidas de adaptación.
Para muchos
países, aprender cómo acceder y utilizar eficazmente las opciones de
financiación internacionales representa el primer paso en la transición a
largo plazo hacia caminos de desarrollo más resistentes al clima.
Impulso al Año Internacional de los Camélidos
En el
encuentro mantenido hoy en la sede de la Organización en Roma, el
Director General de la FAO y el Presidente Morales también repasaron los
avances de a la propuesta de Bolivia para la celebración del Año Internacional de los Camélidos, presentada en el Comité de Agricultura de la FAO en septiembre.
Tras el éxito del Año Internacional de la Quinua celebrado
en 2013 también a propuesta boliviana, el país desea ahora promover los
camélidos como parte del acervo cultural andino que contribuye al
mantenimiento de los medios de vida y la seguridad alimentaria, no sólo
en la región sino también en otras zonas de África, Asia y Oriente
Medio.
El Año Internacional de la Quinua, 5 años después
El Presidente
Morales y Graziano da Silva también conversaron sobre la publicación de
un estudio internacional que sintetice el legado del Año Internacional de la Quinua,
que permitióuna mayor producción, consumo, visibilidad y conocimiento
científico sobre el considerado “superalimento andino” en todo el
mundo.


